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La policía imputa un delito contra el patrimonio histórico al hombre que arrancó un brazo al Gran Poder

Los investigadores analizan el contenido de un macuto incautado al individuo que dañó la talla

El Cuerpo Nacional de Policía ha imputado un presunto delito contra el patrimonio histórico a Luis C. O., el hombre de 37 años que fue detenido en la noche de ayer domingo por arrancarle un brazo a la imagen de Jesús del Gran Poder. El suceso ha causado un gran dolor a miles de sevillanos, ya que se trata de una imagen muy venerada en la ciudad. Además, su valor artístico es enorme. La talla del Gran Poder es obra de Juan de Mesa (Córdoba, 1583-Sevilla, 1627), uno de los grandes escultores del barroco.

Un portavoz del Cuerpo Nacional de Policía informó a Europa Press de que Luis C. O. se encuentra en dependencias policiales. Tras prestar declaración será puesto a disposición judicial, lo que podría ocurrir esta tarde. El Cuerpo Nacional de Policía analiza el contenido de un macuto incautado al hombre que dañó la talla.

El detenido se acercó ayer a la imagen durante el besapiés que sucede a la misa de las 20.30, en la céntrica plaza de San Lorenzo, donde está enclavada la basílica y la Casa Hermandad del Gran Poder. Luis C. O. se abalanzó contra la talla, rasgó la túnica y golpeó varias veces el pecho de la imagen de Cristo.

El incidente se saldó con el cierre de la iglesia. Los fieles estaban escandalizados. La noticia corrió como la pólvora por las calles sevillanas. Varias fuentes han señalado que Luis C. O. tiene graves problemas de salud mental.

Enrique Valdivieso, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, recalca la "importancia de la imagen por término doble". "En primer lugar, porque es una figura excepcional de Juan de Mesa. Y, en segundo lugar, porque tiene una enorme repercusión e influencia espiritual en el ámbito de la ciudad", señala Valdivieso.

El historiador del arte comenta que la restauración será fácil. El destrozo no tendrá, pues, consecuencias. "La restauración no tienen ningún problema porque la imagen tiene los brazos articulados. Y por tanto la han roto por la articulación y se arregla perfectamente. Lo difícil será que se olvide la impresión. Lo que hay que hacer es vigilar mejor la imagen de Jesús del Gran Poder. La talla de Mesa es perfectamente reconstruible y nadie percibirá en el futuro el desmán que han hecho con ella", concluye Valdivieso.