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El acoso al juez Garzón

La prensa internacional respalda a Garzón

La mayoría de los rotativos manifiestan su apoyo a la trayectoria del juez y lamentan que esta causa pueda dañar la imagen de la justicia española

El 'Süddeutsche Zeitung' lamenta la polarización de la justicia española

El periódico muniqués Süddeutsche Zeitung afirma en un artículo titulado “Víctima de los poderosos”, que “sea cual sea la postura que se adopte” frente al juez, “hay algo que no le podrá negar ni su más enconado enemigo: que se escabulla de los casos incómodos”. Y prosigue: “hay buenas razones para considerar vergonzosa la causa contra Garzón. (…) Clama al cielo que Garzón vaya a sentarse en el banquillo de los acusados por una querella de los herederos ideológicos de Franco, entre ellos el partido fascista de la Falange. (…) Aunque la comparación no es exacta es como si, trasladando los hechos a Alemania, se encausara al fiscal del proceso contra Demjanjuk porque un partido nazi se querellara contra él.(…) El caso Garzón es, además, un nuevo ejemplo de la fatal polarización de la justicia española. Esto lo demuestra no tanto la anécdota de que algunos de los jueces del Tribunal Supremo no hayan renunciado a su juramento de lealtad a Franco y al Movimiento, sino la coincidencia temporal –y probablemente causal– de que el último toque de trompeta en la caza de Garzón suene precisamente en el momento en el que intentaba sacar a la luz los oscuros casos de corrupción del Partido Popular. El PP, como los socialistas en el Gobierno, tiene considerable influencia en la judicatura. Así servirá de ejemplo el que se establece con Garzón: “nadie se mete impunemente con los poderosos.”

'The Wall Street Journal Europe': "Ha sobrepasado su jurisdicción"

The Wall Street Journal Europe, en su editorial “La jurisdicción universal se lleva su merecido”, mantiene que el juez Baltasar Garzón ha sobrepasado “su jurisdicción e ignorado la amnistía de 1977”. El periódico financiero recuerda que el procesamiento del difunto dictador Pinochet por parte del juez español “era una receta para la anarquía legal y la discordia internacional” y concluye: “Serán los españoles, en España y según la legislación española, quienes determinen si es legal que un juez español pueda librar de nuevo la Guerra Civil española de hace 70 años. Lo que nos suena correcto. Esperamos que los imitadores de Garzón otorguen a otros países el mismo respeto”.

Jean-Paul Marthoz: "El proceso contra Garzón empaña la imagen de España"

Jean-Paul Marthoz, en el diario belga Le Soir, afirma en un artículo titulado “Baltasar Garzón, culpable por tener razón”: “El juez Baltasar Garzón tendrá que sentarse en el banquillo por prevaricación. Los simpatizantes de ETA aplauden, los nostálgicos del general Pinochet brindan con champán, los extremistas islámicos se muestran exultantes, los herederos del franquismo entonan el Cara al sol con el brazo en alto. El proceso contra Garzón empaña la imagen de España en la escena internacional. Insinúa que cierta España no ha entendido nada y que su adhesión a un régimen de libertad se debe más a la conveniencia que a la convicción”.

'El Tiempo' hace pública su preocupación por el proceso contra el juez

El Tiempo, de Colombia, en su editorial: “La campaña contra Garzón”, argumenta: “Un magistrado del Tribunal Supremo español ha ordenado que se juzgue como reo de ‘múltiples motivos opuestos al ordenamiento jurídico’ al juez Baltasar Garzón, adalid internacional que persiguió a dictadores, procesó a terroristas e investigó a corruptos y mafiosos. La decisión podría traer, como resultado final de la causa, una sanción que aparte a Garzón de los estrados judiciales durante veinte años y liquide así su carrera profesional”. “Preocupa la actuación contra el famoso juez por varias razones. La primera, porque revela una clara campaña de acoso y derribo intuitu personae: el propio auto dictado por el magistrado instructor está salpicado de alusiones impropias en un documento jurídico, como tachar irónicamente su trabajo de mera ‘imaginación creativa’. La segunda, porque tiñe la administración de Justicia de un velo político. De hecho, la acción contra Garzón nace de dos grupúsculos de extrema derecha, dos fantasmones del viejo franquismo. No es un secreto que los sectores más refractarios de la política española ya celebran la posible caída de Garzón, y resulta sospechoso el modo como han coincidido los últimos autos contra Garzón con el apogeo de un escándalo por corrupción del Partido Popular (conservador). En tercer lugar, porque ofrece una imagen de España y su Justicia que no se compadece con la democracia admirablemente recuperada tras más de cuatro décadas de dictadura”.

'Die Zeit': "Es un escándalo internacional"

El rotativo hamburgués Die Zeit, en el extenso artículo titulado “Solidaridad con el Juez Baltasar Garzón” que lleva la firma de Werner A. Perger, sostiene que “El hombre que como juez de instrucción ha llevado ante el tribunal desde finales de los años ochenta a capos de la droga, terroristas etarras, banqueros de primera fila, políticos internacionales, antiguos miembros del gobierno socialista y políticos locales y regionales conservadores y que desde hace cerca de veinte años está acompañado las 24 horas del día por escoltas, como los fiscales antimafia en Italia, debe responder por ‘prevaricación’. Se ha constituido una peculiar coalición de herederos del fascismo de Franco y archienemigos personales, antiguos izquierdistas, para expulsar al agitador de su cargo con todo el oprobio posible, con efecto disuasorio sobre otros supuestos fanáticos de la justicia.” Y concluye: “La lucha por los derechos humanos es una tarea internacional que requiere la solidaridad de todos quienes tienen competencia sobre ella. Pero requiere además la solidaridad de todos quienes están comprometidos con ella, y con mayor motivo cuando uno de ellos se vea en dificultades por cualquier pretexto nimio. Garzón es uno de estos casos. Para la justicia española, este extraño proceso es ya una vergüenza. Pero si acabara silenciando a Garzón –cosa que hace temer la composición del tribunal–, sería una derrota para la idea y el concepto del derecho penal internacional y para la cooperación contra la criminalidad organizada internacionalmente. Por eso, el caso Garzón no es un bochorno nacional. Es un escándalo internacional.”

"En España la justicia puede convertirse en víctima", dice 'The Guardian'

En el periódico británico The Guardian el columnista Reed Brody afirma en un artículo titulado “El sombrío ataque al juez Garzón” que “el juez español se ha granjeado muchos enemigos al intentar aplicar en España los mismos principios que ha aplicado con éxito en otros países”. Según Brody: “35 años después de la muerte del general Francisco Franco, por fin en España se va a juzgar a alguien en relación con los crímenes cometidos durante la dictadura franquista y la Guerra Civil. Por desgracia, en este caso el acusado es Baltasar Garzón, el juez que ha intentado investigar esos crímenes”. El articulista considera que “sentar en el banquillo de los acusados a un juez por haber tomado una decisión controvertida, (…) es un peligroso ataque a la independencia judicial”. Y concluye que “gracias a Garzón, España se ha convertido en un símbolo de la justicia para las personas que han sido víctimas de atrocidades en todo el mundo. Ahora, es la justicia la que puede convertirse en España en víctima”.