Selecciona Edición
Iniciar sesión

Muere un paracaidista en Toledo al no abrirse a tiempo el dispositivo

Al menos cuatro personas más han perdido la vida practicando este deporte en el mismo aeródromo desde 2008

Un madrileño de 45 años ha fallecido este domingo en el aeródromo Don Quijote de Lillo (Toledo), al no abrirse a tiempo el paracaídas en un salto desde una avioneta, según ha confirmado el Subdelegado del Gobierno en Toledo, Francisco Javier Corrochano.

El accidente ha ocurrido a las 14.15 y tres horas después se ha certificado su defunción, ha ampliado Corrochano, "cuando iba a ser trasladado en helicóptero" a un centro hospitalario. Un cuarto de hora después del accidente, ha acudido al aeródromo una UVI móvil que ha estado intentado reanimar al paracaidista, cuyas iniciales corresponden a M.C.C., hasta que, hacia las 15.45, ha solicitado los servicios de un helicóptero para su traslado urgente a un centro hospitalario ante la gravedad de las heridas.

"Un golpe" producto de "una mala caída"

Por su parte, el presidente del Club Skydive Lillo, Daniel Paredes, ha declarado que el fallecido no pertenecía a la Escuela Paracaidista, sino que se trataba de "un cliente del club" y contaba con "experiencia". Paredes no ha podido precisar cómo había ocurrido el fatal accidente y se ha limitado a señalar que se había dado "un golpe" producto de "una mala caída".

No es el primer accidente de este tipo que se produce en estas instalaciones. Al menos cuatro perdonas más han perdido la vida practicando este deporte en el mismo aeródromo desde 2008. El 30 de mayo de 2008, se produjo en Lillo un accidente de avioneta, en el que dos personas perdieron la vida y cuatro resultaron heridas, dos de ellas graves. En el aparato viajaban 10 paracaidistas y el piloto. El aeródromo Don Quijote, ubicado a 500 metros de la salida de Lillo, por la carretera de El Romeral e inaugurado en septiembre del 2000, es propiedad de la Real Federación Aeronáutica Española, según explica su página web.

El 23 de septiembre de 2008, un paracaidista alemán de 29 años murió al sufrir un accidente mientras realizaba un salto. El hombre, M.B., saltaba en paracaídas desde 2006 y había venido a España de vacaciones para practicar paracaidismo en Lillo, donde llevaba varios días saltando. En este caso, el paracaídas se abrió perfectamente pero a unos cien metros de altura inició un "giro muy agresivo hacia la derecha y no fue capaz de controlarlo, por lo que acabó estrellándose contra el suelo.

El 15 de febrero de 2009, un paracaidista madrileño de 29 años murió también en este aeródromo debido a una hemorragia intracraneal sufrida al tropezar durante la carrera de aterrizaje y golpearse la cara contra el suelo. Tenía el título profesional de instructor de paracaidismo y unos 1.500 saltos de experiencia