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2.000 dólares por fantasmas en botella

Una compañía antitabaco compra en Nueva Zelanda por Internet los supuestos espíritus de un anciano y una chica

Los fantasmas que habitaban su casa la molestaban tanto, que un día decidió embotellarlos y ponerlos a la venta en Internet.

Esta es, en resumidas cuentas, la historia de Avie Woodbury, una neozelandesa que acaba de vender por casi 2.000 dólares dos ampollas de cristal con los supuestos espíritus de un anciano y una joven a una compañía que comercializa equipos para dejar de fumar.

Según informa la agencia EFE, Trademe, la página de subastas en la que Woodbury había puesto en venta los fantasmas embotellados, anuló por fraudulenta la puja en la que se ofrecían después de que había alcanzado los casi 5.000 dólares.

Fantasmas molestosos

Avie Woodbury contó al periódico británico Daily Mail que había metido los espíritus en botellas llenas de agua bendita porque la molestaban todo el tiempo. "Lo más probable es que haya logrado capturarlos porque desde el día que los puse allí el año pasado, no han vuelto a molestarme".

La mujer está segura de que sabe quiénes son los que habitaron su casa, ya que hace unos años contrató a un exorcista que le reveló las identidades de ambos. El mayor es Les Graham, un anciano que murió hace casi cien años en la casa donde ella vive y el otro, una niña que visitó la casa, intentó ponerse en contacto con el fallecido a través del juego de la ouija y también murió.

Woodbury puso los botellas en una habitación de su casa, a la que su perro empezó a negarse a entrar por sentir la presencia de los fantasmas. Además, según cuenta la mujer, su sobrina empezó a comunicarse con la niña muerta, por lo que los espíritus comenzaron a ser un estorbo para ella. Más aún cuando se dio cuenta de que no la dejaban conciliar el sueño, ya que la tocaban y hacían bromas constantemente. Entonces decidió atraparlos en sendas botellas.