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La nieta de Negrín pide ser oída en el Supremo

El tribunal rechaza las pruebas que solicitó para exigir la recusación de sus magistrados en el caso contra Garzón

Carmen Negrín, nieta del último jefe de Gobierno de la II República, Juan Negrín , ha solicitado ser oída en vista pública por la Sala del 61 del Tribunal Supremo tras conocer que el alto tribunal ha rechazado admitir las pruebas que había solicitado para apoyar su petición del pasado 27 de noviembre de recusación de los magistrados del Supremo por falta de imparcialidad para abordar el caso contra Garzón por la causa contra el franquismo.

En su escrito del pasado noviembre, Negrín solicitaba la recusación de los magistrados por "haber jurado ante Dios lealtad al Caudillo y a los Principios Fundamentales del Movimiento". Pero una providencia del pasado dos de febrero de la sala II del Tribunal Supremo le comunicó que no procedía la práctica de pruebas que había solicitado, a saber, que se aportara testimonio sobre el procedimiento de inhibición de Garzón en la causa; de la decisión del pleno de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional ("integrada en parte por magistrados que han presentado juramento de comunión en los ideales de la Cruzada-Movimiento Nacional") sobre la competencia de Garzón para abrir la causa del franquismo así como de la decisión de admitir a trámite la querella de Manos Limpias contra Garzón por "una mayoría de magistrados" que han prestado el mismo juramento y que ha movilizado a la izquierda política y judicial en favor del juez.

Su abogado, Joan E. Garcés, considera que la inadmisión de los medios de prueba propuestos vulnera "la garantía establecida en el artículo 24 de la constitución a un proceso con todas las garantías, con interdicción de la arbitrariedad y la indefensión". Por eso ahora Negrín pide ser escuchada por el tribunal.

Además, Negrín también se ha dirigido al presidente del Consejo del Poder judicial y del Supremo para pedirle que se abstenga en la causa contra Garzón por los mismos motivos: "haber jurado fidelidad al Caudillo".

Desde su residencia de París, Carmen Negrín sigue con preocupación y asombro el caso contra Garzón por abrir una causa contra el franquismo "aplicando de manera efectiva el derecho vigente en España de acuerdo con la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, para poner fin a la continuada impunidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra Civil y el franquismo".

"Una cosa así nunca hubiera pasado en Alemania, porque en Alemania nadie hubiera permitido que existiera una formación como Falange Española de las JONS" , ha declarado a EL PAÍS.