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Manifestación en Tarragona para reivindicar la capitalidad de la futura veguería

Unos 2.000 ciudadanos se concentran para exigir que Reus no logre la bicapitalidad

Tarragona ha enseñado su fuerza este mediodía en una concentración para defender que la ciudad siga siendo la única capital del nuevo ente territorial que debe surgir de la ley de veguerías. El Parlament discutirá la próxima semana el anteproyecto de ley, que abre la puerta a que Reus comparta la capitalidad con Tarragona. "Nosotros somos la capital", recordó el alcalde de la ciudad, Josep Félix Ballesteros (PSC) entre los aplausos de unos 2.000 asistentes según los cálculos de este diario, más de 4.000 según la Guardia Urbana.

La concentración cumplió las expectativas de los organizadores, que en la última semana intensificaron una abultada campaña publicitaria en los medios locales para lograr una afluencia masiva a la protesta. "Nosotros sólo tenemos un partido: Tarragona", resumió el alcalde para evidenciar la pugna entre su consistorio y el de Reus, ambos gobernados por el PSC. Todas las formaciones políticas del Ayuntamiento tarraconense acudieron al acto, que también contó con representantes de unas 300 entidades cívicas que suscribieron la protesta.

La concentración tuvo un marcado aire festivo y cargó contra la postura del consistorio de Reus, que ha manifestado aspirar a la bicapitalidad de la nueva veguería. "No es que no queramos compartir la capitalidad, es que no hace falta", insistió Ballesteros. "El nombre hace la cosa, por mucho que algunos quieran creer que no es así", añadió para reclamar que la futura veguería se denomine de Tarragona en lugar de Camp de Tarragona, como prevé el anteproyecto. Después se dedicó a responder al alcalde reusense, Lluís Miquel Pérez, que había declarado que Tarragona no tiene argumentos para ser capital "más alla de los romanos". "Tenemos la única obra de Gaudí de toda la provincia", dijo con sorna Ballesteros. "Gaudí, ese magnífico arquitecto nacido en Riudoms", zanjó entre la carcajada colectiva.

"Aquí hay uno de Reus, a por él", bromeaba un grupo de asistentes. "Se están abriendo viejas heridas y parece que no estaban curadas ni mucho menos", comentó ya más serio ese mismo grupo. "Esta ley nos está crispando a todos", añadieron para evidenciar que el proyecto de ley de las veguerías está desatando en Tarragona un embrollado conflicto entre las principales ciudades de la provincia.