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Haidar sale de Lanzarote en un avión rumbo a El Aaiún

La activista asegura que su regreso al Sáhara Occidental supone "un triunfo la justicia internacional y de la causa saharaui"

Tras 32 días de huelga de hambre, la activista saharaui Aminatu Haidar ha conseguido salir de la isla de Lanzarote para regresar a la capital del Sháhara Occidental, de donde las autoridades marroquíes la expulsaron el pasado 14 de noviembre. El avión medicalizado, dispuesto por el Gobierno de España, ha despegado del aeropuerto de Lanzarote poco antes de las once y media de la noche, media hora antes de la hora prevista. Junto a Haidar viajan su médico, Martín de Guzmán, director del Hospital Insular, y su hermana Laila.

"Esto es un triunfo. Una victoria del derecho internacional, de los derechos humanos, de la justicia internacional y de la causa saharaui", ha asegurado Aminetu Haidar en la puerta del hospital de Lanzarote, donde había sido ingresada la noche anterior, justo antes de ser trasladada al aeropuerto.

El despegue del avión con Haidar ha desencadenado escenas de júbilo entre los simpatizantes de la activista y de la causa saharaui y entre el propio colectivo de la isla.

El Gobierno envía un avión para transportar a la activista

El Gobierno envió este jueves un avión a Lanzarote, que llegó a las 21.10 (hora peninsular), para trasladar a Haidar en un vuelo directo a la capital del Sáhara Occidental. En el momento de la llegada de la aeronave, una gran cantidad de agentes de la Guardia Civil se hacían visibles en la carretera y en todas las rotondas de acceso al aeródromo, mientras que un centenar de personas, todas ellas eufóricas, se agolpaban a la puerta del hospital esperando ver a la activista y despedirse de ella.

El entorno de Haidar se enteró de la buena noticia a través de Pilar del Río, la esposa del escritor José Saramago. Ella recibió una llamada del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciándole la buena nueva de un inminente traslado de la activista saharaui a la ciudad de donde fue expulsada. Poco después, recibió una segunda llamada de Bernardino León, secretario general de la Presidencia de Gobierno. Pilar del Río contactó con la abogada de Haidar, Inés Miranda, quien a su vez entró en la UVI para consultar con la propia activista saharaui. Miranda pidió que además del médico fuera su hermana y ella misma, pero la letrada fue finalmente vetada en el vuelo. La defensora de los Derechos Humanos, que ya ha abandonado la UVI, ha asegurado que mantendrá la huelga de hambre hasta que aterrice en El Aaiún.

Las informaciones de las últimas horas apuntaban hacia un pronto desenlace. Precisamente poco antes, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunciaba en el Congreso de los Diputados que el Gobierno seguía trabajando cada hora "para encontrar una solución definitiva para Aminetu Haidar" y que esperaba "en breve poder anunciar esa solución".

Cuando la Comisión todavía no había terminado, Moratinos la ha suspendido porque el Ejecutivo está "desarrollando intensas negociaciones" y la prioridad es que se pueda trabajar para lograr que Haidar regrese. "Hay que ser prudentes, hay que ser discretos", ha dicho el titular de Exteriores, que ha garantizado que el "Gobierno va a actuar con toda determinación para encontrar esa solución".

Moratinos reconoce que Marruecos le avisó de la expulsión

El Gobierno español ha reconocido este jueves por primera vez que Marruecos le avisó de la expulsión de la activista saharaui Aminetu Haidar, según ha comunicado en la Comisión de Exteriores del Congreso Moratinos. Según el ministro, su homólogo marroquí, Taieb Fassi Fihri, le llamó para informarle de que la activista iba a ser expulsada la misma noche en la que estaba detenida en El Aaiún, una expulsión que Moratinos ha calificado de "política" y no "administrativa".

"Esa llamada se produce alrededor de las once de la noche" del 13 de noviembre, ha precisado Moratinos, que trasladó al ministro marroquí su "rechazo y condena" por la expulsión. Al día siguiente, cuando Haidar ya viajaba en un avión rumbo a Lanzarote, el titular español de Exteriores recibió una nueva llamada en la que fue informado de que la expulsión ya se había efectuado. "El Ministerio de Exteriores no aceptó, no apoyó, sino que rechazó la actitud de Marruecos", ha insistido Moratinos ante la Comisión de Exteriores del Congreso, en la que comparece para hacer un relato del caso de la activista desde que fue expulsada por Marruecos de El Aaiún.

Interior informó la semana pasada que la Policía Nacional fue quien permitió la entrada de Haidar en España, si bien avaló su actuación ya que se ajustó a "lo establecido en la normativa vigente". Aunque la defensora de los derechos humanos no portaba pasaporte, circunstancia por la que podría haber sido denegada su entrada en España, se comprobó que llevaba la tarjeta de identidad de extranjero en vigor, que acreditaba su condición de residente legal en España.