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Las guerras internas en el PP

Aznar: "Hace falta un líder, no varios"

El presidente de honor del PP justifica las conductas corruptas como "el precio a pagar" por un rápido crecimiento económico.- "Si los dirigentes no reaccionan, no podrán salir a la calle"

"Si los dirigentes políticos actuales no reaccionan con urgencia [ante los últimos escándalos de corrupción], habrá un momento en que no podrán salir a la calle". Lo ha advertido en Barcelona el ex presidente José María Aznar. El presidente de honor del Partido Popular ha apostillado: "Quien no lo quiera ver, está totalmente fuera de la realidad". No ha nombrado, sin embargo, a ningún líder político. Y mucho menos a Mariano Rajoy.

Sí ha hecho una referencia a la necesidad de que haya una única cabeza visible en un partido y ha asegurado que para ejercer un buen liderazgo no puede haber más de un líder. Aznar ha afirmado que esto es lo que respondía en su etapa como presidente del Gobierno cuando otros mandatarios le preguntaban como debían actuar. "Un líder, no varios; un partido, no varios; un proyecto, no varios; la conjunción de estas tres cosas a mí me dio resultado", ha dicho.

La trama Gürtel, eso sí, estaba en el aire. La había mentado Borja García-Nieto. El presidente del Círculo Ecuestre interrogaba a Aznar en esta entidad, donde se reúne el empresariado más selecto de Cataluña. García-Nieto también había enumerado la operación contra una supuesta trama de corrupción que tenía su núcleo en Santa Coloma (Barcelona), que conmocionó Cataluña cuando se lanzó, hace tan sólo dos días. Y el robo de Fèlix Millet en el Palau de la Música, el primero de los escándalos destapados en la comunidad que Aznar ha visitado hoy.

Ante el público más entregado que puede encontrar entre los auditorios catalanes, Aznar no ha evitado especular sobre los orígenes de esta corrupción. Ha obviado, eso sí, que la vinculación de Francisco Correa con el PP empezó en la época en que él ocupaba la Presidencia del Gobierno y del partido. Quizá por eso, ha optado por construir una vaga teoría justificatoria con tintes sociológicos: "En un país que se ha hecho rico muy pronto", ha explicado, "mucha gente no ha podido resistir algunas tentaciones". "Aquí hay mucha gente que se ha pasado de lista", ha insistido. Y ha acabado por calificar la corrupción como "el precio" que "tiene que pagar un país" por tener un rápido crecimiento económico. Algo que, asegura, ocurrió durante su mandato.

España, "desvertebrada"

Aznar ha aprovechado su visita de hoy a Cataluña para insistir en que teme por el futuro España. Esta vez, el ex presidente ha revestido su preocupación de unos términos orteguianos a los que ha recurrido varias veces durante la jornada: ha considerado que el país se "desvertebra".

La primera señal de este fenómeno la ha encontrado en el nuevo sistema de financiación. Mientras el Congreso lo aprobaba, Aznar arremetía contra él: "El actual modelo de Estado es financieramente inviable". Y las Comunidades Autónomas, ha añadido, no saldrán de la crisis "arañando más del pastel de la financiación autonómica".

Pero también la administración central se ha convertido en un instrumento "inútil" para luchar contra las dificultades económicas, ha añadido Aznar. Ello sería así porque, ha insistido Aznar, "el Estado es residual", así que "cualquier Gobierno que pretenda hacer frente a la crisis tendrá seriamente mermada su capacidad de actuar de forma eficaz".

Aznar ha abundado, pues, en su preocupación por la ordenación territorial española, pero nadie le ha podido preguntar en público, ni en la patronal catalana ni en el selecto club empresarial del Círculo Ecuestre, por la polémica con Montserrat Nebrera. Y eso que el ex presidente del Gobierno ha visitado a estas instituciones en calidad de presidente de la Fundación para el Análisis y el Estudio Sociales (FAES). Esta entidad anunció acciones legales contra la ex diputada catalana y ex militante Nebrera. Negrera aseguró en un libro suyo que Aznar le dijo en una reunión privada que la sociedad catalana estaba enferma.

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