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Aguirre, contra el recurso del PP a las bodas gays

La presidenta regional matiza que no deben llamarse matrimonio.- El PSOE no entiende que se declare contraria a la discriminación

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha hecho hoy una visita al Servicio Regional de Atención a Homosexuales y Transexuales que era espera de uñas por los colectivos en defensa de los gays. Allí, se ha mostrado contraria al recurso de inconstitucionalidad presentado por su propio partido contra la ley que regula las bodas entre personas del mismo sexo. Aguirre ha matizado que, aunque está a favor de que se reconozca este derecho, no lo está de que se las llame "matrimonios" por el "deseo" del Gobierno de "meter el dedo en el ojo a los católicos".

Aguirre ha hecho estas declaraciones al ser preguntada sobre las enmiendas que se presentarán en el XVI Congreso Nacional del PP en defensa de la ley que regula los matrimonios entre personas del mismo sexo, que ha sido recurrida por este partido ante el Tribunal Constitucional. La presidenta madrileña ha dicho que "desde el principio" se ha opuesto a que su partido presentara el recurso "no porque pensara que jurídicamente no podía haber razón, sino porque entendía que eso se iba a interpretar como un ataque a los gays". Ha indicado que hoy en día continúa pensando "exactamente lo mismo", si bien ha puntualizado que la unión entre personas del mismo sexo podía "perfectamente" haberse regulado "sin necesidad de llamarle matrimonio".

A su juicio, la denominación de "matrimonio" para este tipo de uniones responde al "deseo" del presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, "de meter el dedo en el ojo a los católicos" en lugar de "atribuir derechos" a los homosexuales que, según ha añadido, "es lo que hay que hacer". "Garantizar el ejercicio íntegro de todos sus derechos a todos los ciudadanos cualquiera que sea su orientación sexual", ha indicando."Queremos que Madrid sea esa región abierta a todo y a todos e integradora y tolerante de modo que todos el mundo se sienta libre cualquiera que sea su raza, su sexo, su orientación sexual o sus creencias", ha subrayado, enarbolando la bandera rosa. Además, ha añadido que en la Comunidad creen que "toda discriminación, por cualquier razón que sea, en este caso de la discriminación por la orientación sexual, debe ser erradicada" de manera que "toda persona que sienta que está padeciendo algún tipo de vejación o discriminación por su orientación social debe ser atendida por servicios sociales".

16.135 casos atendidos

El PSOE ha visto una contradicción en términos en las palabras de Aguirre. La portavoz de Familia y Asuntos Sociales del PSOE en la Asamblea de Madrid, Pilar Sánchez Acera, ha criticado que la presidenta hable de erradicar todo tipo de discriminación y que a la vez asegure que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden llamarse matrimonio. "No se puede decir que toda discriminación, por cualquier razón que sea, y en este caso por la orientación sexual debe ser erradicada y a la vez asegurar que las uniones entre las personas del mismo sexo no deben llamarse matrimonio", ha dicho la diputada.

Al margen de la polémica de las bodas, Aguirre ha presumido de cifras. El Servicio regional de Atención Social a Homosexuales y Transexuales, hasta hoy único en España, ha atendido en sus seis años de funcionamiento 16.135 casos de discriminación sexual, la mayoría hombres de menos de 45 años que muchas veces procedían de países que castigan la homosexualidad. La presidenta ha dicho que este servicio demuestra la "lucha del Gobierno regional para evitar cualquier discriminación" y ha recalcado que su Gobierno no piensa permitir estos comportamientos "bajo ninguna circunstancia y ningún aspecto".

Al final la visita, la presidenta regional se ha desplazado desde la sede de este servicio, en el número 16 de la Gran Vía madrileña, a la cercana Plaza de Chueca, lugar emblemático para lesbianas, gays y transexuales madrileños, para fotografiarse con un grupo de usuarios del dispositivo regional que antes le habían contado su experiencia y las duras situaciones que han tenido que vivir debido a su orientación.