Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hello Kitty, nueva embajadora de Japón

El dibujo animado ya tiene experiencia como embajadora infantil de la ONU, desde 1994

Uno de los iconos más famosos de la cultura pop, Hello Kitty, ha sido nombrada embajadora de buena voluntad de su país. El Gobierno nipón quiere aprovechar sus encantos felinos para aumentar el turismo. Las labores de la nueva embajadora se concentrarán en China y Hong Kong, dos de los emisores de turistas más importantes de Japón y donde la gatita goza de una tremenda popularidad. Kitty ya tiene experiencia como embajadora infantil de las Naciones Unidas, desde 1994.

Esta gatita, que según su perfil oficial pesa el equivalente a tres manzanas, presta su imagen a 50.000 productos diferentes y es popular en todo el mundo. Especialmente, entre las chicas de entre 20 y 30 años.

A finales de junio, el Gobierno japonés lanzará un blog de Hello Kitty en chino al que se accederá a través del sitio web de la campaña Visite Japón (Yokoso Japan), que pretende publicitar los principales atractivos turísticos nipones, desde los monumentos más emblemáticos a los restaurantes más populares.

El objetivo final de Japón es aumentar su popularidad como destino vacacional, hasta conseguir unos 10 millones de turistas anuales antes de 2010. En el 2007, los nipones recibieron 8,35 millones de turistas, principalmente surcoreanos, taiwaneses, chinos, americanos y hongkoneses.

Una gatita londinense

La gatita Hello Kitty nació en los suburbios de Londres el 1 de noviembre de 1974. En la actualidad, vive junto a su familia: su hermana gemela, Mimmy; sus padres, Mary y George White; y sus abuelos, Margaret y Anthony White. El diseño de Hello Kitty fue obra de la dibujante de la compañía japonesa Sanrio, Ikaka Shimizu. Después de que ésta abandonara la empresa, su segundo diseñador, Yuko Yamaguchi, pasó a hacerse cargo de la gata hasta la actualidad.

El personaje, que inicialmente se diseñó sentado, nació como un dibujo para ilustrar pequeños objetos para niñas, pero rápidamente sedujo al público infantil y a sus padres.

De ahí que Sanrio empezara a retratar a Kitty con todo tipo de poses y trajes para ilustrar más de 50.000 productos distintos. El personaje se hizo tan popular que su creador inventó todo un mundo animado alrededor de la felina, que pasó de ser un diseño para productos comerciales a ser la protagonista de series de televisión y de videojuegos en la red.

Los productos relacionados con Kitty y sus amigos son los responsables de una gran parte de los ingresos de Sanrio, que obtuvo unas ventas de unos 78.000 millones de yenes (mas de 480 millones de euros) durante el año fiscal 2007, que finalizó en marzo. Es tal su popularidad que Mattel, el fabricante de Barbie, diseñó en el 2007 un disfraz de Kitty para la reina de las muñecas. Muchos de los personajes que cubren a diario las portadas de la prensa rosa, como Paris Hilton, Britney Spears o Lindsay Lohan, se han rendido en varias ocasiones a los encantos de la gata.

La admiración internacional y multitudinaria por este personaje no impide que muchos de sus seguidores desconozcan que esta gata, que vive en Londres y carece de rasgos raciales, es japonesa.