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De la Vega, "horrorizada" por una fotografía con un polígamo y sus esposas

La vicepresidenta del Gobierno posó con el capataz de una fábrica en Níger creyendo que eran sus hijas

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se ha visto este domingo sorprendida al posar para una foto con un empresario nigerino y sus tres mujeres, tras una visita a un centro de procesado y selección de chufas que ha puesto en marcha el emprendedor valenciano Ramón Carrión en la capital del país africano, Niaymey.

De la Vega, que en un principio pensó que las mujeres eran hijas del hombre que se encarga de la empresa en el lugar, se encuentra ahora "horrorizada", tras conocer que en realidad eran sus tres esposas, según han contado fuentes próximas a la portavoz del Gobierno.

Tras visitar las instalaciones del centro, en el que trabajan unas 200 mujeres nigerinas seleccionando las chufas que llegan hasta la capital nigerina desde sus diferentes lugares de cultivo en Niger, Burkina Faso y Mali, el empresario español expresó a De la Vega el deseo de su "hombre de confianza" de posar para una foto junto a ella con sus tres mujeres y algunos de sus 18 hijos, a lo que la presidenta preguntó si realmente eran sus esposas.

La secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que se disponían a unirse a la foto finalmente se quedaron en un segundo plano, junto al empresario valenciano, mientras De la Vega posaba para la foto con la familia del capataz.

Posteriormente, las fuentes aseguraron que la vicepresidenta no supo hasta el último momento que el empresario local era polígamo, una práctica común en Niger, uno de los países más pobres del mundo.

Ramón Carrión, que lleva 12 años en Niger, da trabajo directamente hasta 500 mujeres, pero hay otras 3.000 personas que trabajan en explotaciones agrícolas en el cultivo de la chufa, de las que aproximadamente el 80% son mujeres. Las mujeres trabajan a destajo, de manera que pueden emplear las horas que sus trabajos domésticos les permitan, aseguró el empresario, que contó que reciben un salario de unos 600 francos nigerinos (aproximadamente 1,5 euros) por cada saco de 80 kilos de chufa que seleccionan.

La vicepresidenta comenzó el sábado su primera visita oficial a Niger, a donde, además de por Aído y Pajín, ha llegado acompañada por una delegación de unas 25 mujeres españolas. Todas participarán el lunes en el III Encuentro de la Red de Mujeres por un Mundo Mejor, que tendrá lugar después de las conferencias celebradas en Mozambique y España.