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Pajares asalta un despacho con una pistola de juguete

El actor se presentó en un bufete muy alterado, con un arma falsa y un 'spray' antiviolador

El actor Andrés Pajares, de 68 años, fue detenido ayer en Madrid después de asaltar un despacho de abogados del centro de la capital. Pajares iba provisto de una pistola de juguete y un spray antiviolador, informaron fuentes policiales. El ganador de un Goya por ¡Ay Carmela! intentó ocultar su identidad disfrazado con una gorra y un bigote. Según fuentes policiales, el actor había consumido "alcohol o droga". La pistola de mentira era negra, del calibre 22 y se puede adquirir en jugueterías, informa F.J. Barroso.

El altercado ocurrió a las 12.45 en el número 9 de la calle de Rafael Salgado, en el distrito madrileño de Chamartín. El incidente provocado por Pajares acabó con tres heridos por contusiones y con varias personas rociadas con el vaporizador. Uno de los afectados fue dado de alta en el lugar y las otras dos personas fueron trasladadas a un centro hospitalario con carácter leve.

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Según el portero de la finca en la que está el bufete, que llevaba temas fiscales del actor, Pajares golpeó con la culata de la pistola a la esposa del socio principal del despacho. El actor fue reducido por los empleados, quienes avisaron a la policía, que detuvo al intérprete y lo trasladó a la comisaría de Chamartín. Pajares, acusado de amenazas, ha pasado a disposición judicial, han precisado las fuentes consultadas. Una vez escuchada su declaración, el juez podría declarar la puesta en libertad o su ingreso en prisión. En todo caso, es probable que pase la noche en los calabozos policiales.

En programas de telebasura

Este incidente confirma el particular descenso a los infiernos del otrora respetado actor, últimamente más conocido por sus salidas de tono en programas de telebasura, a los que han acudido también asiduamente su ex mujeres y sus hijos. En el año 2000 sufrió una crisis cardiaca.

Hace tres semanas estuvo en el programa Dónde estás corazón de Antena 3, en el que dio claras muestras de encontrarse desorientado mientras decía continuas incoherencias. Los periodistas que estaban en el programa no consiguieron hacerle la entrevista. El actor se enfureció cuando se le preguntó por su ingreso en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid tras protagonizar un escándalo en un hotel cercano al Congreso de los Diputados. Pajares, habitual de este hotel, destrozó una habitación. El actor ingresó después de este suceso en el centro hospitalario, donde fue inmovilizado.

Esa noche el actor mostró unos análisis clínicos según los cuales en el momento de su ingreso hospitalario no mostraba signos de haber consumido ninguna sustancia. Una semana después, su hijo Andrés Burguera, insistió una vez más en que su padre consume drogas y alcohol y necesita ayuda médica urgente.

En febrero pasado, Pajares inició un frustrado regreso profesional para celebrar sus cincuenta años en los escenarios. Así, presentó en el teatro Arlequín de Madrid el pasado 6 de febrero el espectáculo A mi manera... de hacer, con el que pensaba ofrecer 50 representaciones, una por cada año en la profesión. Sin embargo, sólo duró tres semanas en cartel debido a la escasa ocupación del aforo del teatro que, al no superar el 20% de asistencia, rescindió el contrato.

Comenzó con 17 años

Andrés Pajares inició su trayectoria profesional con sólo 17 años como humorista en la sala de fiestas madrileña York Club y se hizo muy popular junto a Fernando Esteso, con quien formó pareja en el cine -Los bingueros, Yo hice a Roque III-, y la televisión durante los años 70 y 80, especialmente en películas dirigidas en su mayoría por Mariano Ozores. Precisamente con Esteso protagonizó con éxito en teatro La extraña pareja de Neil Simon, a finales de los 80. Sin embargo, fue el cineasta Luis García Berlanga quien le ofreció la oportunidad de dar un giro a su carrera con la cinta Moros y Cristianos.

¡Ay Carmela!, cinta de Carlos Saura de 1990 en la que compartía protagonismo con Carmen Maura, le dio un Goya al mejor actor, a partir del cual prosiguió su carrera con cintas como Makinavaja, Bwana y, en televisión las series ¡Ay, Señor, Señor! y Tío Willy.