Prosegur y Metro aseguran que los autores de la agresión ya están despedidos
Conocieron el caso en agosto, abrieron una investigación y despidieron a tres vigilantes.- Mestre considera califica los hechos de "repugnantes y graves"
Los responsables de Seguridad del suburbano han visto esta mañana el video enviado ayer por EL PAÍS a la empresa pública y del que no pudieron precisar nada ayer por la tarde. Hoy, esos responsables han reconocido las imágenes como las mismas que les remitieron de forma anónima el pasado verano, en agosto.
Metro envió a su vez las imágenes a Prosegur para que abriera una investigación y hubo despidos. Tres, según Metro. Prosegur no especifica cuántos fueron los despedidos. No saben nada de las víctimas porque no hubo denuncias.
Tampoco precisan en qué estaciones se produjeron las agresiones, aunque deben pertenecer a alguna de las tres líneas donde trabaja Prosegur, la 1, la 6 y la 11. Metro alega que es muy difícil averiguarlo porque en las imágenes sólo salen paredes y escaleras -hay más de 1.600 escaleras iguales en la Red de Metro-. Lo que sí es seguro es que el agresor es el mismo en ambos casos.
Así, en el primer vídeo aparecen cuatro vigilantes y una quinta persona que graba. En el segundo, se ve al mismo vigilante al que graban desde atrás y un viajero. De estas personas, sólo se han identificado a tres, los ya despedidos. En Metro de Madrid trabajan cerca de 2.000 vigilantes de calidad a través de seis empresas, entre las que se encuentra Casesa, Prosegur, Seguritas, Falcom, y Segura Ibérica.
Entrevistada por este periódico, la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, considera que el contenido del vídeo reproduce "hechos repugnantes y graves". Mestre ha confirmado a EL PAÍS que no existía denuncia alguna sobre ninguna de las dos agresiones en la delegación ni en la Jefatura Superior de Policía.
Ha pedido, eso sí, una "investigación exhaustiva de oficio" a la Jefatura, cuyos resultados remitirá a los juzgados. También preguntará a Metro por qué no le comunicaron nada. "Una cosa es que estén despedidos y otra que respondan ante la justicia", señala la delegada. "El metro lo usan miles de ciudadanos y tiene que ser seguro en todos los sentidos", concluye.