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Bon Jovi: "He bordeado el lado oscuro del rock"

El cantante cuenta que "no ha sido un santo" pese a llevar casado 18 años

EFE Washington 16 OCT 2007 - 11:12 CET

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"Estoy en una de las mayores bandas de rock del mundo desde hace 25 años, no he sido ni soy un santo", ha revelado el líder de Bon Jovi a la edición de noviembre de la revista Best Life, cuyo contenido ha sido difundido hoy.

"Me he perdido una tonelada de cumpleaños y actuaciones escolares pero, claro, Dorotea sabía a lo que se atenía; ella no llegó (a su vida) a mitad de camino", ha dicho. "Lo que no tengo es una amante ni otra familia por ahí. Nunca leerás algo así sobre mí", ha detallado el artista.

El cantante asegura que saboreó la vida salvaje a temprana edad y que cuando estaba en octavo grado (el equivalente a tercero de E.S.O. en España) era "un toy boy (un chico jóven que atrae a o sale con mujeres mayores que él), muy joven, al que venían a ver las mujeres del barrio. Mi madre no estaba muy contenta con algunas de las cosas que vio. Yo era bastante salvaje. Pero eso hace mucho tiempo".

Otra de las cosas de las que se desenganchó tempranamente fueron las drogas, según ha relatado a la publicación. "Eso de las drogas lo hice muy pronto. Pero me sirvió para aprender muy pronto lo que eran y saber que estaba demasiado metido. Siempre he pensado que no tengo la estabilidad mental como para manejar las drogas".

Bon Jovi y su mujer contrajeron matrimonio en 1989. Tienen una hija, Estefanía, de 14 años; y tres hijos: Jeese, de 12; Jake, de 5, y Romeo, de tres.

"Yo soy el que tiene la voz de padre, y si hay que usarla, la uso. Definitivamente, tengo temperamento, aunque no soy un padre enfadado", concluye el cantante.

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Jon Bon Jovi está de vuelta de todo después de más de 23 años dedicándose a la música. Tanto es así, que el cantante de Bon Jovi asegura tajantemente que le importa "una mierda" si cuelga el cartel de 'No hay entradas' en los conciertos que tiene programados o no, porque es "a lo que me dedico". "Es sólo un trabajo y me pagan bien por hacerlo", asegura el cantante, que, después de haber vendido más de 130 millones de discos en todo el mundo con su banda, prefiere dedicarse a su mujer, sus hijos y su casa. / REUTERS

 
 

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