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Reportaje:

Seis agentes para reducir a El Solitario

El atracador durmió la noche anterior en su coche, que cubrió con una tela de camuflaje militar

Seis agentes "muy fornidos y con mucho valor", cinco de ellos de Coimbra y uno llegado especialmente desde Lisboa, redujeron a El Solitario en Figueira da Foz cuando caminaba ayer a la una de la tarde hacia la Caixa de Crédito Agrícola. Según la reconstrucción de la operación que ha hecho para EL PAÍS el subdirector de la Policía Judicial lusa (PJ), Almeida Rodrigues, los seis agentes salieron del coche en el que estaban camuflados y redujeron al atracador "por sorpresa y a mano", echándose rápidamente sobre él para impedirle disparar. "Es una técnica muy peligrosa y requiere mucho valor, pero cuando se hace bien es muy eficaz. Pero decidimos abordarlo así porque queríamos hacer todo lo posible para no matarlo", dice Almeida.

"Sabíamos que era extremadamente peligroso y que llevaba chaleco antibalas", agrega el inspector de Coimbra, "y si hubiéramos sacado las pistolas habría disparado con toda certeza". El Solitario llevaba una pistola cargada con una bala en la cámara y el gatillo abierto en la sobaquera, "de donde es muy fácil y rápido sacar el arma", según Almeida.

Los agentes llevaban también una Taser, una pistola de nitrógeno comprimido que emite un electrochoque paralizante, pero no llegaron a utilizarla. Según los testimonios de los transeúntes que asistieron a la detención en pleno centro de Figueira, todo transcurrió en cuestión de segundos.

El responsable policial explica que les benefició haber podido organizar la detención con tiempo. "Desde el día anterior estábamos preparados, y por la mañana nos desplegamos en varios sitios distintos de Figueira da Foz porque sabíamos que en el viaje de la semana anterior había examinado varios bancos". Almeida subraya que los policías portugueses y españoles se coordinaron fácilmente: "Hablamos el mismo lenguaje y usamos las mismas técnicas". Hace cuatro años, la colaboración ibérica sirvió también para acabar con la carrera de El Solitario portugués, un peligroso atracador que vivía en Francia y operaba en Portugal.

Reconstrucción de sus movimientos

La reconstrucción de los movimientos de El Solitario antes de ser apresado indica que después de llegar desde Madrid vía Salamanca decidió dormir en Quiaios, un pequeño pueblo situado a cinco kilómetros de Figueira. "Durmió en el coche y lo cubrió con una red de camuflaje militar de las que se compran en las tiendas", cuenta Almeida.

Anoche, El Solitario durmió en la prisión de la PJ en Coimbra. Según Almeida, Jaime Giménez se ha mostrado en todo momento "muy poco colaborador". "No ha sido interrogado todavía porque la ley portuguesa no permite a la policía interrogar a los detenidos hasta que los vea el juez, pero se resistió a entrar en prisión". A las dos de la tarde hora local, tres en España, El Solitario va a ser llevado ante el juez de instrucción de Figueira da Foz.