El PSOE asegura que con la dimisión de Piqué se impone "el ala más ultra" en el PP
Gaspar Llamazares (IU)
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha señalado que la dimisión de Josep Piqué al frente del PP en Cataluña es fruto de "la situación límite" a la que le había llevado el "prejuicio anticatalán" demostrado por la dirección nacional de su partido en esta legislatura. Llamazares ha asegurado que "es muy difícil" ser catalán y del PP "con la actual política de su dirección" y considera que también "es muy difícil diferenciar la política de derechas en Cataluña con la política anticatalana".
Joan Tardà (ERC)
El portavoz en el Congreso de ERC, Joan Tardà, ha asegurado que la dimisión de Piqué "estaba cantada" porque en los últimos tiempos "ha sido superado por la derecha extrema del PP". Piqué "se sentía incómodo" con según qué mensajes ultraconservadores del PP en relación al País Vasco, las lenguas o la inmigración, y que su intento de "ir modulando los mensajes" se ha visto "desautorizado". "Lo triste es que Piqué haya consentido denigrarse tanto políticamente y como catalán y haya decidido saltar del barco cuando se acercaba a los arrefices y se va a estrellar", ha indicado el portavoz independentista.
José Domingo (Ciutadans)
El portavoz adjunto de Ciutadans en el Parlamento Catalán, José Domingo, ha dicho que la decisión tomada por Piqué "denota la existencia de una grave crisis" en el PP. La marcha de Piqué "debilita clarísimamente" al partido conservador para las elecciones generales en Cataluña y, por extensión, en el resto de España, ha dicho este político.
Diego López Garrido (PSOE)
La dirección del PSOE interpreta la dimisión de Piqué como la demostración de que el "ala más ultra" se está imponiendo dentro del PP. Así lo ha asegurado esta tarde en rueda de prensa el portavoz socialista en el Congreso, Diego López Garrido. El abandono de Piqué supone "la culminación de una lucha de facciones en el interior del PP, en la que se ha impuesto su ala más ultra", y la demostración de la "incapacidad" de Mariano Rajoy para arbitrar las sensibilidades de su propio partido, ha dicho Garrido