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'Aquí no hay quien viva' en un edificio de Sevilla

Un hombre atemoriza a sus vecinos rompiendo cristales y buzones y rociando con gasolina el inmueble tras ser conminado a pagar la comunidad

Varias decenas de vecinos de un edificio de la calle Espliego del municipio sevillano de Lora del Río se encuentran desde la tarde de ayer atemorizados por el encierro en el bloque de uno de los residentes, que ha causado diversos destrozos y amenaza con provocar más. El presidente de la comunidad de propietarios del número 6 de la citada vía, José Manuel Manzanares, ha explicado que todo empezó cuando, a raíz de los requerimientos del resto de vecinos de que pagara la comunidad, el hombre, que vive en un bajo del edificio, "decidió que a partir de ese momento el que iba a hacernos la vida imposible era él".

Así, tras amenazas directas a varios propietarios del edificio, los inquilinos de ese bloque se vieron obligados ayer a dejar sus viviendas, mientras este vecino, "hacinado" en su piso, "se dedicaba a romper cristales, buzones y puertas a patadas, y a echar gasoil por las paredes". Aunque los vecinos pudieron acceder a sus viviendas para pernoctar, esta mañana "se ha puesto a rociar todo el edificio con un extintor, lo que nos ha obligado a volver a salir", según José Manuel Manzanares. El presidente de la comunidad de propietarios ha añadido que "llevamos todo el día fuera y no nos atrevemos a volver a entrar porque tenemos miedo de que vuele el edificio o que le prenda fuego".

Pese a que el mencionado bloque se halla justo al lado de la jefatura de la Policía Local, las fuerzas de seguridad aseguran que no pueden hacer nada, porque, según Manzanares, "dicen que necesitan un mandato judicial". El juicio rápido contra el vecino, tras ser denunciado, está fijado para el próximo martes, "pero está claro que no podemos esperar tanto tiempo", y aunque la Guardia Civil ha ofrecido poner a una pareja de agentes de guardia durante las 24 horas, "no nos sirve porque lo tenemos dentro".

De momento los vecinos siguen en la calle. Manzanares ha asegurado que algunos de los afectados "están un poco alterados y quieren sacarlo de allí como sea".