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Reportaje:

La pradera de San Isidro se viste de campaña

Los candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento se enfundan en trajes de chulapos, comen rosquillas del santo y bailan chotis

Decenas de miles de madrileños y foráneos han celebrado hoy en la pradera de San Isidro el día del patrón madrileño, al igual que los candidatos de PP, PSOE e IU a la Presidencia de la Comunidad y al Ayuntamiento. Aguirre, Gallardón, Simancas, Sebastián, Sabanés y Pérez no han dudado, en plena campaña electoral, en vestirse de castizos, degustar rosquillas del santo y hasta bailar chotis. Esperanza Aguirre ha visto cumplido su "sueño de hace mucho tiempo" al acudir a la pradera de "chulapona", con un vestido de color "azul PP". La candidata popular a la reeleccción se ha mostrado dispuesta a "marcarse un chotis" con su adversario socialista, Rafael Simancas, "si [éste] supiera bailarlo en un ladrillo".

El candidato del PP al Ayuntamiento de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, era el primero en acudir por sorpresa a la pradera, ya que ni en su agenda de campaña ni tampoco en los actos previstos como alcalde de la capital figuraba esta visita, que hizo en torno a las 10.00. A esa hora ya eran muchos los chulapos y castizos que buscaban un lugar a la sombra para pasar el resto del día, mientras otros esperaban durante veinte minutos en la cola de la ermita de San Isidro para beber el agua del santo. También esperaban los que querían un abanico, para ellas, y una parpusa, para ellos, en las proximidades del altar instalado para la celebración de una misa a las 12.00.

Los candidatos socialistas a la Comunidad y a la Alcaldía, Rafael Simancas y Miguel Sebastián, respectivamente, también acudían a la pradera vestidos de chulapos, con la tradicional parpusa en sus cabezas y un pañuelo blanco del PSOE al cuello. Los dos pasearon entre los puestos de rosquillas del santo: las listas, las tontas y las de Santa Clara. Sebastián compró "dos docenitas" a Simancas, tras lo que recordó al aspirante a presidente que el próximo año esperaba que invitase él. Después, ambos bailaron un chotis con dos chulapas y repitieron varias veces que "huele a cambio en la pradera". "El chotis no se baila con suela de goma", recriminaba en tono de broma un castizo a los candidatos. A Sebastián la parpusa se la regaló una señora a la que él agradeció el obsequio diciéndole: "No sé si me va a caber, pero no me viene mal para el cartón", en referencia al poco pelo y al sol que a mediodía calentaba con fuerza en la capital.

"Instaurar" el vestirse de chulapo como una "tradición"

La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, hacía su primera aparición en la pradera a las 11.00, vestida con blusa azul y falda oscura para visitar la ermita y beber agua del santo. Pero fue a las 14.30 cuando Aguirre bajó de nuevo del microbús de su campaña electoral y desveló el secreto mejor guardado: cómo iba a ser su vestido de chulapa. Pues de color "azul PP", adornado con lazos, mantón de manila y pendientes a juego, todo color naranja intenso, junto al azul, el color corporativo del PP, aunque Aguirre no lucía el tradicional pañuelo en la cabeza.

"A mis 55 años y 24 en la política madrileña, hoy he cumplido un antiguo sueño: venir a la pradera vestida de chulapona", explicaba orgullosa Aguirre, mientras firmaba autógrafos y era jaleada por algunos madrileños con gritos de "guapa, guapa". A sus espaldas se encontraban decenas de mujeres de la Agrupación del PP de Alcobendas, ataviadas con idéntico vestido que la candidata, pues fueron ellas las que le dieron la idea de ataviarse de "chulapa del PP", explicaba la presidenta, que se propone "instaurar" el traje "como una tradición".

Acompañando a Aguirre en la pradera se encontraban miembros del colectivo antiparquímetros, que acudieron con el muñeco "Ruiz-Vampirón" y una calavera con el cartel "Espe-culación", en representación de la presidenta, a la que no cesaban de reprochar que "no hubiera hecho nada" para que quitasen de la calle los parquímetros. Sin embargo, Aguirre aseguró que el día no estaba "para hacer política", sino para pedir al Santo "que nos dé mucha salud a todos los madrileños", aunque a renglón seguido matizaba que "estamos en campaña y nosotros haremos campaña".

Los candidatos de IU a la Comunidad y al Ayuntamiento, Inés Sabanés y Ángel Pérez, respectivamente, también se pasearon por la pradera y degustaron rosquillas, aunque de forma "más austera", tal y como reconoció la propia Sabanés.

No faltó la crítica en este día festivo, por un lado la de una treintena de chulapos que, radiocasete en mano y cinta de chotis preparada, improvisaban allá donde querían un chotis, "porque aquí, mucho San Isidro, pero no nos ponen música", denunció uno de ellos.