Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sanz apuesta por un gobierno con los socialistas para "blindar el régimen foral de Navarra"

El presidente navarro acusa a Zapatero de hacer "oídos sordos" a la manifestación del PP en Pamplona

Dos días después de liderar una manifestación en Pamplona contra la política antiterrorista del Gobierno, en la que se gritó "Zapatero dimisión" y "Viva Navarra foral y española" para espantar cualquier negociación con los terrorristas sobre el futuro de la comunidad, el presidente del Gobierno navarro, Miguel Sanz, de UPN (marca del PP en esa comunidad), ha dejado a un lado sus reproches y, contra toda lógica, ha apostado por un gobierno de coalición con los socialistas para "blindar el régimen foral de Navarra".

Sanz, que mantuvo durante el alto el fuego que Gobierno y ETA negociaban el futuro de Navarra y que el mismo sábado reiteró ante 75.000 personas que "Navarra corre riesgos de perder su estatus" por la tibieza del Gobierno con los terroristas, ha ofrecido hoy al PSOE un pacto para gobernar la comunidad, con "un reparto en las cuotas de poder".

A dos meses de las elecciones autonómicas en las que UPN corre el riesgo de perder la mayoría absoluta de la que disfruta con CDN, Sanz ha defendido con entusiasmo un hipotético acuerdo de Gobierno con los socialistas, "porque creo que más importante que estar en el Gobierno en solitario, aunque pueda darte más poder, es defender o blindar el régimen foral para que Navarra siga siendo una comunidad foral diferenciada y no tenga riesgos de convertirse por pactos extraños en una provincia más".

Además, Sanz ha rechazado el tinte "electoralista" de la manifestación celebrada el pasado sábado bajo el lema Fuero y libertad. Navarra no es negociable y como ejemplo ha recordado que "hace meses" propuso a los socialistas este pacto. "Y lo digo ahora que tenemos una posición de mayoría absoluta que es la que respalda en estos momentos al gobierno, y antes de las elecciones".

La oferta de gobierno a los socialistas ha sido criticada con dureza por Izquierda Unida, cuyo coordinador de Política Institucional y parlamentario foral, Félix Taberna, ha acusado a socialistas y populares de "repartirse el poder antes de las elecciones", y a Miguel Sanz de vérsele "el plumero". Además, ha puesto de manifiesto lo que a su juicio es "una grave contradicción": "Un día se manifiesta contra el Gobierno de España y al día siguiente solicita un pacto con el partido que sostiene al Gobierno de España".

Críticas a Zapatero

En sus declaraciones a la prensa, el presidente navarro también ha criticado el silencio del presidente del Gobierno respecto a la marcha de Pamplona. "No quiero ser perverso ni malvado, pero en cualquier caso es bastante sintomático que se haga oídos sordos a la voz del pueblo". "No existe mayor defecto para un gobernante que no querer escuchar la voz del pueblo, y creo que la voz del pueblo navarro fue clara y alta", ha reprochado Sanz. Pese a los gritos contra Zapatero que se escucharon en el transcurso de la protesta, Sanz ha reiterado que la marcha "no fue contra nadie" y ha valorado que "se desarrolló con absoluta normalidad".