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Decenas de miles de personas exigen en Madrid paz y el fin de ETA

Escasos reproches a la ausencia del PP y agradecimientos a Zapatero en el recorrido de una marcha en la que la protagonista absoluta ha sido la paz sin connotaciones políticas

La palabra Paz ha sido la protagonista absoluta de la manifestación que ha recorrido esta tarde Madrid contra el terrorismo de ETA tras el atentado que causó la muerte de los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio el pasado 30 de diciembre en Barajas. Miles de personas -174.824, según la delegación del Gobierno en Madrid; 210.000 según la Comunidad de Madrid, 161.000, según cálculos de este periódico- han asistido a la manifestación en una tarde primaveral en pleno enero. La marcha ha contado con una importante presencia de la comunidad ecuatoriana. Junto a las pancartas de rechazo a ETA y de apuesta por la paz, han desfilado multitud de banderas de Ecuador y alguna que otra española.

Dos semanas después del atentado mortal que ETA llevó a cabo en el aeropuerto de Barajas, las calles de Madrid han vuelto a convertirse en un clamor contra el terrorismo y para exigir el fin de la violencia de la banda terrorista, que se prolonga ya más de cuatro décadas. La ausencia del PP no ha sido censurada en exceso por la mayoría de los participantes, a excepción de algunas pancartas en las que se arremetía contra el líder de esta formación, Mariano Rajoy, y contra "los obispos del PP", en clara alusión a la Conferencia Episcopal Española, también ausente. El único momento de tensión se ha vivido cuando ha surgido de entre la multitud un reproche dirigido al alcalde de Madrid, el popular Alberto Ruiz-Gallardón: "¿Dónde está Gallardón?", han coreado los presentes en la Puerta de Alcalá poco antes del término de la manifestación. También ha habido críticas a Telemadrid cada vez que una cámara de la cadena autonómica asomaba de entre la multitud. "Telemadrid, manipulación", han censurado muchos.

En cuanto al Gobierno, la mayor parte de los cánticos coreados han sido de apoyo y agradecimiento por "haber intentado la paz". Y también han surgido mensajes de respaldo al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero ("Zapatero no estás solo" y "Zapatero estamos contigo" ha sido repetido a lo largo del recorrido) y a su política de diálogo, ahora interrumpido definitivamente, con los terroristas.

Algunos familiares y amigos del fallecido Carlos Alonso Palate han acudido a la manifestación por su "propia cuenta", sin "ser convocados por nadie" se han mostrado "muy emocionados" por la respuesta de repulsa que Madrid ha dado al atentado que le costó la vida al ciudadano ecuatoriano. El mismo sentimiento ha sido expresado en voz alta por muchos ecuatorianos que no han querido perderse ese sentido homenaje del pueblo de Madrid a sus dos compatriotas fallecidos. "Ecuador y España, juntos contra el terrorismo" ha sido también coreado en diversas ocasiones.

La manifestación ha salido a las seis en punto de la plaza de Colón y, pasadas las siete y media, tras pasar por Cibeles, ha culminado su recorrido en la Puerta de Alcalá, donde ha sido recibida por un grupo musical ecuatoriano al son de Sólo le pido a dios. Posteriormente, las escritoras Almudena Grandes y la ecuatoriana Lucía Rosero han dado lectura a un manifiesto que ha evitado las connotaciones políticas y ha defendido la paz y la libertad.

La marcha ha estado encabezada por los líderes de CCOO y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, respectivamente, el de la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (FENADEE), Santiago Morales, así como la presidenta de la Asociación 11-M, Pilar Manjón, y el director general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, José Manuel Rodríguez Uribes. Junto a ellos, también han sostenido la pancarta de cabecera, con el lema Por la paz, la libertad, la vida y contra el terrorismo, el escritor y premio Nobel portugués José Saramago, la actriz Cayetana Guillén Cuervo y el portavoz de la Federación de Asociaciones Autonómicas de Víctimas del Terrorismo (FAAVT), Robert Manrique. Detrás de la primera fila han desfilado una comitiva del Gobierno integrada por el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, la titular de Cultura, Carmen Calvo; la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, y la de Inmigración, Consuelo Rumí. Además, diferentes dirigentes del PSOE como Manuel Chávez, José Blanco o Carmen Chacón se han unido a la manifestación.

Apuesta por la unidad política

El manifiesto, que se ha leído por la escritora Almudena Grandes al término de la manifestación, ha hecho un llamamiento a la unidad de "los partidos democráticos, de todas las organizaciones sociales y de todos los ciudadanos y ciudadanas en torno a las istituciones democráticas" para derrotar el terrorismo. "La bomba hizo pedazos los sueños de los que creímos que era posible recuperar el poder de la palabra para conquistar la paz", ha asegurado el texto.

"No entenderíamos que los partidos que nos representan y en quienes depositamos nuestra confianza los ciudadanos, no hiciesen todos los esfuerzos necesarios para terminar con el terrorismo" señala el manifiesto que añade que "en democracia hay un tiempo para la discrepancia y la crítica, pero hoy nos atrevemos a pedir que, sin renunciar a ellas y por encima de cualquier otra consideración, sea el tiempo de la voluntad por poner fin a ETA y conseguir la paz", ha destacado.

"ETA con este sangriento atentado ha decidido dar por concluida la tregua permanente que hace unos meses anunció y terminar con más de tres años sin asesinatos. Se quiebran con ello, nuevamente, la esperanza y los deseos de paz de la sociedad española, y especialmente de la sociedad vasca, manifestados de forma permanente. Y por la forma y el lugar elegido, ETA no sólo ha roto la tregua que unilateralmente declaró, sino que ha pretendido mandar un mensaje de muerte y dolor atentando en un lugar altamente transitado", ha subrayado.

La ausencia del PP

A pesar de haber incluido la palabra libertad en el lema tal y como solicitaban el PP como condición para acudir a la manifestación, el partido de la oposición no ha querido secundar la marcha. Los populares se han reafirmado en la intención de no ir porque, según Mariano Rajoy, "no se sabe qué se pide". Estos argumentos han sido respondidos desde el Gobierno por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, quien ha dicho que tras el cambio de lemas -en la marcha de Bilbao también se ha incluido la frase Exigimos a ETA el final de la violencia- "no hay excusas ni trabas ni impedimentos" para que asista el PP. Ángel Acebes ha ido más allá y ha asegurado que esta marcha "no es contra "ETA", sino "contra el PP", para ocultar que el alto el fuego permanente ha servido para que la banda terrorista esté hoy más fuerte que hace dos años y medio". "Van a por nosotros para no rectificar", ha dicho el secretario general del PP.