Bangkok fomenta la siesta para mejorar el rendimiento de sus funcionarios
Esta medida se toma al comprobar que esta típica costumbre española mejora el rendimiento laboral
A eso del mediodía y por turnos, los funcionarios capitalinos pueden echarse la siesta, que suele ser de unos 30 minutos, en un dormitorio especialmente habilitado del edificio público. En el dormitorio, donde los teléfonos móviles están prohibidos, una música relajante y velas aromáticas ayudan a los empleados a conciliar rápidamente el sueño.
Según Surakiet Limjaroen, jefe del distrito metropolitano de Patunwan, la experiencia de la siesta está aumentando la capacidad de trabajo de los funcionarios y demuestra que contribuye a reducir los errores consecuencia de la falta de concentración. Las autoridades metropolitanas fomentan especialmente la siesta entre los conductores de los vehículos del servicio de transporte público con el fin de reducir el riesgo de accidentes.