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El Pleno del Congreso aprueba el nuevo Estatuto de Andalucía tras un bronco debate

Zapatero advierte al PP de que "reincidirá en el error" al no apoyar la reforma

Tras casi once horas de debate, el Pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado a trámite la reforma del Estatuto de Andalucía por 187 votos a favor (PSOE, CiU, ERC, PNV, IU/ICV, CC y Mixto), 136 en contra (el PP) y ninguna abstención. El Debate de Toma en Consideración ha sido muy tenso. El presidente, José Luis Rodríguez Zaptero, ha advertido al Partido Popular de que su negativa a aprobar la reforma supone "tropezar dos veces en la misma piedra", mientras Rajoy ha dedicado duras palabras al texto, calificándolo de "aberración jurídica y constitucional", así como de "apaño sectario". El presidente del Congreso, Manuel Marín, ha llamado al orden en numerosas ocasiones a los diputados populares.

El estatuto andaluz comienza así su tramitación parlamentaria con el respaldo del 57,9% de los votos emitidos en la Cámara Baja. La reforma catalana recabó un apoyo similar al que ha tenido la andaluza al contar también con el apoyo de todos los grupos menos el popular (57,4%, mientras que la valenciana, fruto del consenso entre PP y PSOE, fue la que obtuvo más apoyo (95%).

Un tenso debate

Durante su intervención, el presidente del Gobierno ha destacado el "éxito" que ha supuesto la autonomía andaluza, ha asegurado que no habría sido posible sin el autogobierno y, sin citar expresamente al PP, ha advertido del riesgo de no apoyar la reforma porque "no tiene disculpa en responsables políticos cuando se enfrentan a aspiraciones populares ampliamente sentidas". Zapatero ha reclamado hacer un esfuerzo para "ampliar" el consenso político sobre el proyecto de Estatuto de Andalucía y ha advertido, en clara referencia al PP, aunque sin citar a este partido, de que para alcanzar ese consenso se requiere una "mínima disposición" y un "abandono del no incondicional".

El jefe del Ejecutivo también ha abordado durante su intervención en el Pleno uno de los aspectos más polémicos del citado proyecto de Estatuto, el que se refiere al río Guadalquivir. En este punto, ha dejado claro que el Grupo Socialista "va a esforzarse especialmente" en alcanzar una redacción de los preceptos en materia de aguas y cuencas hidrográficas, que permita a la Junta de Andalucía participar mejor y más efectivamente en la política de gestión y uso del agua en su territorio, pero que también mantenga las capacidades de intervención del Estado como garante de los intereses generales.

"Aberración jurídica"

Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, ha calificado el proyecto de reforma del Estatuto de Andalucía de "aberración jurídica y constitucional", "apaño sectario" y "sinsentido", y ha asegurado que los socialistas se han propuesto que este texto se convierta en la "gran coartada de su incompetencia catalana". Durante el debate en el Pleno del Congreso, Rajoy ha criticado que el PSOE haya tomado como modelo el estatuto catalán a la hora de redactar el andaluz, ya que el primero "arrancó mal, se ha desarrollado peor, ha salido cojeando, se ha cargado el tripartito, divide a los catalanes y no ha resuelto nada" en dicha comunidad.

Por esta razón, Rajoy ha afirmado que Andalucía "no se merece" este texto y ha criticado que se defina esta región como realidad nacional, ya que, según ha explicado, esta palabra "es sinónimo de nación". No obstante, ha advertido de que la "culpa" no la tienen los socialistas andaluces, pues lo que "estimula" al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, son los "sentimientos nacionalistas y lo que más le complace son los delirios nacionalistas", Además, ha alertado de que "vamos a repetir la farsa, pero esta vez contra Andalucía".

Pese a todo, Rajoy ha ofrecido al Gobierno el apoyo de su partido para reformar el Estatuto de Andalucía y lograr "un acuerdo dentro del marco de la Constitución, no la imaginaria que (los socialistas) tengan en la cabeza, que no sé como es, sino la Constitución real, la de 1978". En su intervención, el líder del PP ha insistido en que no comprendía cómo en 24 horas los socialistas introdujeron 130 enmiendas al texto, entre ellas, la de la 'realidad nacional'. Además, ha recordado que "todos tenemos una historia y una trayectoria" y ha apelado a la suya, en la que queda "acreditada la capacidad para pactar", mientras que ha sido el presidente del Gobierno "el que ha roto el consenso" en esta ocasión.

Aceptación prevista

Pese a votar en el Pleno en contra el texto, el Partido Popular ha avanzado este martes que podría respaldar la reforma del Estatuto de Autonomía andaluz si el PSOE se muestra "predispuesto" a aceptar sus enmiendas durante la tramitación parlamentaria del texto, para así "corregir los errores".

Amplia elegación andaluza

Una amplia delegación del Parlamento andaluz (unos 40 diputados) ha asistido al debate, entre ellos el presidente de Andalucía, Manuel Chaves. A la una de la tarde ha comenzado la intervención de los representantes autonómicos; Manuel Gracia (PSOE) y Concha Caballero (IULV-CA) han defendido el proyecto, mientras que Antonio Sanz (PP) se ha mostrado muy crítico con el texto.

Sanz ha asegurado: "Aún estamos a tiempo. Hoy no se cierra ninguna puerta, hoy se inicia una nueva fase de la tramitación que esperamos que los socialistas usen para llegar al consenso. Depende de ustedes". El andaluz es el cuarto proyecto de reforma estatutaria que asume la Cámara Baja tras el Plan Ibarretxe -rechazado en la toma en consideración- y los nuevos Estatutos de la Comunidad Valenciana y Cataluña.

Los siguientes pasos del Estatuto

Una vez admitido a trámite el proyecto, se abrirá el plazo de presentación de enmiendas, que abarcará inicialmente un mes, aunque puede prorrogarse hasta otras tres semanas, de modo que se prolongaría hasta mediados o finales de julio. Ya en septiembre se constituirá una ponencia mixta con parlamentarios autonómicos y miembros de la Comisión Constitucional del Congreso que estudiará las enmiendas y elaborará un dictamen.

Luego será la Comisión Constitucional, complementada con parlamentarios andaluces, la que debatirá y aprobará el texto y lo remitirá al Pleno del Congreso, que podría votarlo y enviarlo al Senado a finales de octubre. Tras su paso por la Cámara Alta y si esta no introduce cambios el texto tendrá que ser aprobado en un referéndum que podría celebrarse a finales de febrero de 2007.

El PP "siembra falacias"

El presidente andaluz, Manuel Chaves, se ha mostrado convencido de que el Estatuto andaluz "encajará como un guante" en el proyecto "común" de España, y ha emplazado al Partido Popular a sumarse al consenso parlamentario para "no cometer un error histórico". Chaves ha intervenido en una reunión del grupo parlamentario socialista; durante su intervención, ha acusado al PP de "sembrar falacias" como que el texto "separa a España, impulsa el islamismo o da cobertura a la negociación con ETA".

Chaves ha defendido que la gestión del Guadalquivir "es irrenunciable" para Andalucía, aunque ha admitido la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre esas competencias para que los intereses de Castilla La Mancha, Extremadura y Murcia queden "protegidos".

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