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La investigación del 11-M

Los policías que vigilaron la bolsa del 11-M aseguran que siempre estuvo custodiada

Declaran ante el juez Del Olmo seis de los ocho policías que participaron en las labores de vigilancia de los objetos recogidos en la estación de El Pozo

Cinco agentes y un oficial de la comisaría de Policía de Puente de Vallecas (Madrid) han asegurado hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo que los efectos recogidos el 11-M en la estación de El Pozo, incluida la bolsa de deportes que contenía una bomba, estuvieron siempre bajo vigilancia policial. Las declaraciones de estos policías, que se suman a las que el magistrado tomó en su día a los dos responsables de la recogida, traslado y recuento de los efectos, confirman, según fuentes jurídicas, que la llamada cadena de custodia -que garantiza la validez de las pruebas de cara a la celebración del juicio oral- no se rompió en ningún momento.

Los agentes han dicho hoy a Del Olmo que participaron en la retirada de las grandes bolsas de basura proporcionadas por el Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) del Ayuntamiento de Madrid en las que se habían introducido los efectos recogidos en el tren y en la estación de cercanías de El Pozo del Tío Raimundo. También han señalado que, cuando llegaron a realizar su labor, las bolsas ya estaban cerradas y vigiladas por la Policía, que además tenía acordonada la zona. Ninguno de los agentes que ha declarado hoy apreció que alguna de las bolsas sufriera roturas, tuviera agujeros o se abriera en ningún momento.

Los policías trasladaron las bolsas desde la estación de El Pozo hasta la comisaría de Puente de Vallecas, donde sus superiores les indicaron que debían llevarlas al pabellón número 6 del recinto ferial Ifema de Madrid. Una vez allí, según explicaron hoy los agentes, las bolsas -que se colocaron en la parte derecha del pabellón- estuvieron custodiadas en todo momento por miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) en una zona acordonada con cinta que les prestó la Policía Científica y en la que se colocaron unos carteles que indicaban que lo que allí había eran los efectos de El Pozo. Los policías insistieron en que durante el tiempo que las bolsas permanecieron en Ifema no se incorporaron a ellas otras bolsas u objetos procedentes de otras estaciones.

El juez quería despejar toda duda

Más tarde, y tras recibir nuevas órdenes de sus superiores, volvieron a llevar las bolsas a la comisaría de Puente de Vallecas, donde se introdujeron en una habitación cerrada con llave y custodiada permanentemente. Los agentes han añadido que, por su ubicación dentro de la comisaría, a las dependencias habilitadas para albergar las bolsas sólo podían acceder miembros del Cuerpo Nacional de Policía. Las fuentes han indicado que, aunque las declaraciones prestadas hoy por estos agentes coinciden punto por punto con las que el juez ya había tomado a los responsables de la operación, el magistrado ha querido citarles para despejar cualquier rastro de duda sobre la actuación policial después de lo publicado por El Mundo y de las manifestaciones de algunos dirigentes del PP.

La intención de Del Olmo, según las mismas fuentes, es aclarar todos los extremos sobre los que pueda haber alguna sombra de sospecha antes de dictar a comienzos del próximo mes el auto de procesamiento. El magistrado también da por aclarada la confusión que se produjo cuando se mostró al inspector Miguel Ángel Álvarez una bolsa de deportes idéntica a la que contenía la bomba, cuando la intención del magistrado era mostrarle esta segunda.

La explicación es que Del Olmo llamó a la Policía pidiendo que le enviaran la bolsa, y la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), que está al cargo de la investigación, le envió la que tenía en su depósito, contenida en una caja con el rótulo de "bolsa Vallecas", y que en realidad es una idéntica a la primera adquirida después del 11-M para practicar con ella análisis de tejidos. La bolsa original, mientras tanto, estaba en poder de los Equipos de Desactivación de Explosivos (TEDAX), que se hicieron cargo de ella desde el momento en el que se descubrió que contenía una bomba y procedieron a desactivarla. Ahora, esa bolsa de deportes ya se encuentra en la Audiencia Nacional a disposición del juez Del Olmo.