El director del CNI cree que el Gobierno del PP pudo haber evitado la matanza del 11-M
Alberto Sáez considera que las autoridades políticas no valoraron correctamente la información de la que disponían
El director del Centro Nacional de Inteligencia ha intervenido hoy en una mesa redonda sobre los servicios secretos organizada en Toledo por la Asociación de Periodistas Europeos. En su discurso, ha explicado que tanto los ataques del 11-M como los del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York podrían no haber tenido lugar: "Los servicios de inteligencia realizaron su trabajo, hicieron sus informes, hicieron sus evaluaciones y, a mi juicio, las autoridades políticas no fueron capaces de valorar suficientemente aquella información, que, bien utilizada, podría haber servido para evitar estas masacres".
Para Sáez, ni en Estados Unidos ni en España había antes de estos atentados un sentimiento de falta de seguridad, aunque "la amenaza existía". Después de estos ataques, el esquema de seguridad vigente desde el final de la II Guerra Mundial "se hunde", y surge un orden internacional con "nuevas amenazas", caracterizadas en su opinión por los efectos de la globalización o los avances científicos (que aumentan la capacidad destructiva de los terroristas).
El Partido Popular ha recogido rápidamente el guante, y ha pedido la comparecencia urgente de Sáez ante el Congreso. El portavoz de esta formación en la comisión parlamentaria que investiga el 11-M, Vicente Martínez Pujalte, ha preguntado al Gobierno socialista (que puso en el cargo a Sáez después de su victoria electoral el 14 de marzo de 2004) si cree que tampoco se ha sabido interpretar la información de los servicios secretos a la hora de evitar el atentado de ETA de hoy en Zaragoza.
En opinión de Martínez Pujalte, las afirmaciones de Sáez se contradicen con lo que dijo en su comparecencia ante la comisión, y con el contenido de los informes enviados por el organismo que dirige a los diputados. Por este motivo, ha exigido que comparezca ante la comisión de Defensa o la de Interior (toda vez que la del 11-M está en su recta final), y que lo haga antes de que el 30 de junio el Pleno del Congreso vote las conclusiones sobre el atentado. En cualquier caso, Pujalte interpreta que "los altos cargos socialistas reconocen que aún quedan interrogantes abiertos" sobre el 11-M, lo que le ha servido para reiterar su idea de que la comisión se ha "cerrado en falso".