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132 nuevos coches camuflados viajarán por las carreteras a la caza del infractor

Los nuevos vehículos de la DGT, que estarán atentos al cinturón y al móvil, complementan a los 124 con radar para el control de la velocidad

"Si va circulando y ve que se abre todo aquello de 'Alto, Guardia Civil', la impresión que tendrá es 'la he cagado'". Así resume Pere Navarro, director general de Tráfico, la filosofía del plan especial de vigilancia en carretera que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha, coincidiendo con la Semana Santa. Se trata de 132 coches camuflados, conducidos por guardias civiles, que viajarán por las carreteras españolas en busca del infractor, al que darán el alto si viola la norma. Como no llevan incorporado un radar, van a la caza de otras infracciones graves como hablar por el teléfono móvil o no llevar puesto el cinturón de seguridad. También harán pruebas de alcoholemia.

Los nuevos vehículos, de varios colores, principalmente de marcas francesas y con matrículas normales, trabajarán de forma complementaria con los 124 camuflados que la Guardia Civil ya tenía para el control de velocidad por radar, según ha explicado Navarro durante la presentación de la campaña. Su objetivo es "apoyar el patrullaje de los vehículos habituales", que han demostrado tener un efecto disuasorio sobre el conductor que los detecta, aunque existe una "tendencia" a "relajarse" una vez los deja atrás. El mensaje ahora es "no se confíe: cualquiera de los vehículos que están circulando puede ser un vehículo de vigilancia", ha subrayado el director. La DGT ha concluido que la "presencia invisible" de estos agentes, "cuando su implantación es conocida por los conductores, genera comportamientos de conducción más positivos".

De gama media y de varias marcas y colores

Los vehículos serán de gama media, como la mayoría de los que circulan por las carreteras, de marcas y colores diferentes, con matrículas civiles, y rotarán por distintas demarcaciones cada tres meses, para evitar que el conductor llegue a identificarlos. Dentro irán dos guardias civiles, uniformados pero sin gorra, a la caza de las "infracciones graves en movimiento", como son la conducción temeraria o con velocidad inadecuada, los adelantamientos indebidos, invasión de la izquierda de la calzada y giros incorrectos, la falta de respeto de la distancia de seguridad, el uso del móvil al volante o la ausencia de medidas de seguridad como cinturón, casco y sistema de retención infantil.

Detectado el infractor, los guardias camuflados se harán notar colocándose delante y conminando al conductor a parar fuera de la calzada sin bajarse del coche, salvo que consideren que hacerlo sería peligroso para la seguridad vial. Los agentes harán todo un despliegue de luces y señales antes ocultas, harán sonar la sirena y hablarán por megafonía al infractor hasta lograr detenerlo. Para mayor identificación, podrán desplegar carteles luminosos con la leyenda "Alto, Guardia Civil", uno oculto tras el parasol derecho y otro en la bandeja trasera. Todos los conductores detenidos serán, además de denunciados por la infracción, sometidos a la prueba de alcoholemia.

Experiencia piloto en A Coruña

Como no están dotados de radar, los agentes podrán advertir pero no denunciar el exceso de velocidad, según ha subrayado el general jefe de la Agrupación de Tráfico, Rogelio Martínez. Pero Navarro ha matizado que podrán avisar a la patrulla con radar más cercana para que proceda con la denuncia. La DGT se ha decidido a implantar el sistema tras el éxito del proyecto piloto ejecutado en 2004 en la provincia de A Coruña. Durante 10 meses, diez vehículos pusieron 9.950 denuncias, de las que 2.141 fueron por falta de elementos de seguridad, 758 por distracciones, 589 por adelantamientos indebidos, 239 por conducción temeraria, 130 por no respetar la prioridad de paso y 105 por giros incorrectos.

Sólo 11 fueron por velocidad inadecuada. Además, 207 de los conductores detenidos dieron positivo en el control de alcoholemia. Estos datos "muy positivos", según Navarro, decidieron a la DGT a hacer el "esfuerzo" presupuestario para adquirir la actual flota que, en función de sus resultados, podría ampliarse a 228 vehículos. Los 132 ya adquiridos estarán repartidos según lo propuesto por la Agrupación de Tráfico: 21 en Andalucía y Castilla-León, 17 en Galicia, 13 en Castilla-La Mancha, 11 en Aragón, nueve en Madrid, ocho en Comunidad Valenciana y Canarias, seis en Extremadura, cinco en Navarra, tres en Baleares, Murcia y Asturias y dos en La Rioja y Cantabria. Y, en estas fechas de Semana Santa, los agentes "invisibles" harán un "esfuerzo especial" en torno al cinturón, que "sigue sin usarse en los porcentajes que nos gustaría".