El Gobierno ve "fines partidistas" detrás de los incidentes de la manifestación
El Ministerio del Interior abre una investigación.- El Alto Comisionado convocará a las asociaciones de víctimas para "atajar su manipulación"
En la marcha de ayer el ministro de Defensa, José Bono, tuvo que marcharse tras ser amenazado, agredido y golpeado en las costillas por varios exaltados. El titular de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, también presente en la concentración, fue blanco de constantes improperios. La eurodiputada socialista Rosa Díez, que acompañaba a Bono, tuvo también que marcharse del lugar y lo hizo llorando. Al término de la manifestación, muchos de los agitadores se fueron ante la sede del Grupo PRISA y la Cadena SER para continuar con sus insultos y su defensa de los políticos del PP.
Como respuesta a esta conportamiento incívico, el Gobierno ha lamentado hoy en un comunicado que los "grupos exaltados" que protagonizaron los incidentes "sienten una absoluta indiferencia por el dolor de las víctimas y sólo persiguen objetivos políticos extremistas". En esa nota, se señala que frente a las muestras de "intolerancia extremista" de ayer el Ejecutivo "viene realizando esfuerzos constantes para impedir la excarcelación prematura de destacados componentes de la organización terrorista, pese a ser un problema irresuelto en legislaturas anteriores". Además, subraya, "el Gobierno viene dando muestras de una actitud constante de apoyo a las víctimas del terrorismo".
En el comunicado, además de a los "grupos exaltados" que protagonizaron los hechos, el Gobierno también se refiere a aquellos que "desde días anteriores venían instigando los mismos" y ambos, dice, "sienten una absoluta indiferencia" por el dolor de las víctimas del terror.
También se informa de que ante los hechos ocurridos, el Ministerio del Interior ordenó, ayer mismo, la apertura de una investigación sobre los incidentes registrados en la manifestación, así como sobre la actuación de los grupos extremistas que instigaron los mismos días antes.