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REDES SOCIALES | CiberP@ís

Un libro español critica el poder de Google

Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña, autor del libro Desnudando a Google, critica en el mismo la política de la multinacional, sin dejar de elogiar en cada página las "fantásticas" herramientas que ofrece. "Pero es un error que pensemos que son gratis, nada lo es", previene el inversor en empresas tecnológicas reconvertido en escritor mientras se toma un té. "Les estamos dando algo más valioso que dinero: nuestra privacidad".

Su relación comercial con Google comenzó en 2001, cuando era una empresa de apenas 200 empleados, ahora tiene 30.000. "Una empresa que tiene ese crecimiento en 10 años tiene muchos cadáveres en el armario", repite textualmente las palabras de su libro. Suárez denuncia que la compañía no cumple con leyes fiscales, con los derechos de autor, de competencia leal y, sobre todo, con la protección y gestión de datos personales en los países en los que opera. El autor cree que estas compañías son "el Hollywood de los ochenta con las que EE UU está conquistando el mundo".

En una de sus miradas al móvil, Suárez reconoce que "estaría perdido" sin su Gmail, sin el Google Maps o sin el buscador. El dilema de elegir entre los avances tecnológicos y la propia privacidad recae en el consumidor, que normalmente renuncia a lo segundo porque considera que su vida no es lo suficientemente interesante e importante como para tener que proteger sus datos. Pero ¿realmente se puede elegir? "Creo que no se puede renunciar a la tecnología". El problema es, entonces, que una vez los usuarios ceden sus datos para no quedarse al margen del mundo online, pierden el control de los mismos. "La única garantía que tenemos es que ellos (Google) nos dicen que son los buenos y harán un uso correcto de nuestra información personal". Pero Suárez cree que tenemos que exigir más. "Necesitamos que el botón nuclear que acciona la base de datos no pueda estar en manos de una persona que pudiera hacer un mal uso".

Suárez no consiguió averiguar cuántos empleados tiene la compañía en España. "Sin embargo, a nosotros nos tienen perfilados hasta la extenuación", exclama. Saben qué nos gusta, nuestro cumpleaños, dónde vamos de vacaciones... Suárez no cree que el libro revele nada nuevo. "Es un warning para que la gente nos hagamos preguntas sobre qué información estamos dando".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de enero de 2012