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OCIO | CiberP@ís

Un documental español reconstruye la huella de los videojuegos

El primer capítulo podrá verse en Internet el próximo mes

Hay que remontarse a finales de 2010 para hallar el germen de The gamer inside, un documental que, a través de más de 200 entrevistas, reconstruye la memoria histórica de las primeras generaciones de jugadores. Por aquellas fechas, su director, Jesús Fabre, un ingeniero informático de 28 años, comenzaba a cursar un máster en la Universidad de Alcalá de Henares cuando recibió el encargo de sus profesores de escribir un guion y producir un pequeño vídeo de temática libre. Y empezó a entrevistar a amigos que llevaban 20 años jugando. Casi sin darse cuenta, lo que había empezado como una modesta serie de charlas se fue ampliando más y más. Expertos, creadores, periodistas, aficionados, blogueros...

"El microordenador alfabetizó en lo digital a una generación"

El autor quiere recolectar dinero en la Red para sostener el proyecto

Fabre se marcó entonces una hoja de ruta cuyo cumplimiento rozaba lo titánico, un proyecto que le iba acabar robando todo su tiempo y, de paso, parte de sus ahorros. "A unos les da por gastar el dinero en una hipoteca, y otros, viendo los tiempos que corren, preferimos invertir en un equipo de grabación, viajes y muchas horas de llamadas telefónicas". Su empeño le llevó a recorrer media España, para después dar el salto a Reino Unido y Brasil, país con el mayor crecimiento del negocio del videojuego de toda Latinoamérica.

Por el camino, además, ha ido sumando apoyos de profesionales de la animación, la música y la traducción, hasta sumar un equipo que actualmente integran 11 personas, de lugares tan distintos como Uruguay, Italia, Alemania o China.

Ante el objetivo de su cámara han desfilado desde adolescentes hasta ancianos. Todos ellos con un denominador común: en algún momento de sus vidas se han sentido atraídos por los videojuegos. A su confesionario ha acudido lo más granado de la industria española: personajes clave como Víctor Ruiz, integrante de FX Interactive, Enric Álvarez, director de Castlevania: Lords of shadows o Daniel Sánchez-Crespo, creador de Invizimals. Fabre también ha escrutado la opinión de psicólogos, psicopedagogos, investigadores, profesores e incluso filósofos. Y junto a todos ellos, personas anónimas que han puesto su granito de arena en el relato colectivo. El documental se divide en cuatro grandes bloques -Recuerdos, Cultura, Educación e Industria- y el primer capítulo se podrá ver en la web thegamerinside.com a comienzos de febrero, pero antes será proyectado en el encuentro de creadores Madrid Game Jam, y el domingo 29 de enero el Matadero (Madrid) acogerá su estreno para todos los públicos.

No obstante, el proyecto todavía sigue en construcción, y su duración final es una incógnita. "Nos autofinanciamos, así que esperamos alimentarlo mientras sigamos aprendiendo y nos motive", promete Fabre. A estas alturas, la posibilidad de lograr una subvención pública se antoja complicada, por lo que el director de The gamer inside confía en que su trabajo acabe recibiendo aportaciones de particulares a través del crowfunding (micromecenazgo, en español), un fenómeno importado de EE UU que consiste en recolectar dinero en Internet para una película, disco, libro u otra obra cultural.

Después de tanto tiempo y dinero invertido, la pregunta se hace inevitable. ¿Qué hay detrás de este afán por documentar el pasado y el presente del videojuego? Este joven responde con entusiasmo: "Me gustaría que mi trabajo ayudara a dar respuestas a las generaciones futuras". Otra intención es la de homenajear a aquellos que cayeron rendidos ante esa nueva forma de entretenimiento. Una afición que para muchos derivó en aprendizaje: "Lo primero y más importante que hicieron los videojuegos fue alfabetizar digitalmente a una generación los adolescentes y adultos que usaron los microordenadores en los años 80: Spectrum, Amstrad, MSX o Commodore 64, entre otros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 2012