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Reportaje:

Goya y Delacroix visitarán Caixafòrum

El centro cultural celebra su 10º aniversario con los dos maestros - El arte del París al inicio del siglo XX y exhibiciones de arquitectura completan la temporada

"Todo Goya palpita a mi alrededor", escribía el pintor francés Eugène Delacroix durante un viaje a España, realizado 20 años después de la muerte del maestro de Fuendetodos, que tanto influyó en su obra. Aunque no coincidieron entonces, ambos artistas compartirán protagonismo en marzo, cuando se celebre el décimo aniversario de la conversión de la fábrica modernista Casaramona en Caixafòrum, un centro cultural multidisciplinar con vocación didáctica, que ha recibido ya más de siete millones de visitantes. A pesar de la crisis, el buque insignia de la flota de centros de la Obra Social La Caixa podrá celebrar la efeméride por todo lo alto gracias a los acuerdos de colaboración establecidos con el Museo del Prado y el Louvre de París.

Lo explicó ayer en la presentación de la nueva temporada expositiva Ignasi Miró, director del área de Cultura de la Fundación La Caixa. En Goya: Luces y Sombras (16 marzo-24 junio), la mayor exposición del artista nunca organizada en Barcelona, se exhibirán 25 óleos, incluidos La maja vestida, La novillada y Vuelo de brujas, 24 grabados y 44 dibujos que permiten recorrer la trayectoria del artista e intentar descubrir cuáles fueron las obras de encargo y cuáles surgieron de su propia necesidad creativa.

Delacroix. 1798-1863, que se estrena a mediados de octubre en Caixafòrum Madrid, es la mayor retrospectiva del visceral del artista romántico organizada en los últimos 50 años. Será una ocasión para conocer un artista poco representado en las colecciones españolas, a través de sus mejores obras, como La muerte de Sardanápalo y Mujeres de Argel en sus habitaciones, que inspiró la casi homónima versión de Picasso.

Destaca la ausencia de arqueología y arte antiguo, que se había convertido en uno de los signos de identidad de La Caixa. En cambio, se refuerzan las colaboraciones internacionales con exposiciones de larga itinerancia. Es el caso de Los ballets rusos de Diaghilev, 1909-1929. Cuando el arte baila con la música (5 octubre-15 enero), que llega de Inglaterra y Canadá e Impresionistas: maestros franceses de la colección Clark (16 noviembre-12 febrero). La primera abre una ventana sobre la efervescencia creativa del París a principio del siglo XX, a través de la historia de la compañía que renovó el lenguaje de la danza y a la vez de la escenografía, la música y el vestuario, colaborando con los cerebros más brillantes de la vanguardia, como Picasso e Ígor Stravinski, Maurice Ravel, Manuel de Falla e Isaac Albéniz y la diseñadora de moda Coco Chanel. La segunda presenta una treintena de obras de Renoir, Monet, Degas, Manet, Pisarro y Gaugin, entre otros.

Abren y cierran la temporada dos propuestas de arquitectura: La Ciudad de Sagnier, que se inaugura el próximo miércoles 17, dedicada al arquitecto que construyó más de 400 edificios de Barcelona, incluido el Tibidabo y el Palacio de Justicia, y Torres y rascacielos. (15 junio-9 septiembre), que intenta desentrañar la fascinación del hombre por la construcción vertical.

Solo habrá una exposición de arte contemporáneo, dedicada a los jóvenes artistas Bestué-Vives (8 febrero-29 abril). La Caixa, que no ha interrumpido las adquisiciones a pesar de la coyuntura, acaba de comprar una videoinstalación de Harun Farocki, que se está exhibiendo en el Moma. También se mantiene el presupuesto dedicado al área de cultura, 65 millones de euros de los 500 del presupuesto global de la Obra Social, así como la política de penetración cultural a través de nuevos Caixafòrum, tras el de Girona, que se abrió en mayo, los de Zaragoza y Sevilla, previstos para 2012 y 2017, respectivamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de septiembre de 2011