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El delta del Llobregat agoniza

La pesca y la polución originada en Barcelona degradan la franja marina - Una cuarta parte del litoral catalán, bajo riesgo

La brisa marina huele mal en la desembocadura del río Llobregat (Baix Llobregat). La franja litoral frente al segundo humedal de Cataluña permanece degradada por la contaminación y los vertidos originados en el área metropolitana barcelonesa, la sobreexplotación pesquera y el impacto de las grandes infraestructuras construidas en esta zona del litoral. "Las aguas apestan y el área está tan sobreexplotada que el fondo marino es incapaz de regenerarse biológicamente", advirtió ayer la coordinadora del proyecto ILMAR, que retrata la evolución del litoral marino, Evelyn Segura, tras presentar el informe anual sobre el estado de la franja marítima en Cataluña.

La polución que las aguas del río acumulan en la zona amenazan la biodiversidad de las especies autóctonas, destaca el documento. "La contaminación y la invasión de especies foráneas hace peligrar el ecosistema marino, muy perjudicado por las obras de los últimos años", alertó Segura. El área natural del delta del Llobregat ha sobrevivido a la desviación del río, a la ampliación del puerto, del aeropuerto de El Prat (tercera pista y T-1) y la construcción de la desalinizadora, que comparten espacio con los humedales y las playas. Pero más allá de la desembocadura, el fondo marino se sitúa como el de peor calidad biológica del litoral seguido de la cala Aiguafreda, en Begur (Baix Empordà).

En conjunto, el litoral catalán se encuentra en una situación de "regresión absoluta" debido al exceso de presión humana sobre el medio, subrayó Miquel Ventura, director de la Fundació Mar que ha impulsado el proyecto SILMAR. "Cerca de una cuarta parte del fondo marino catalán se encuentra en situación de riesgo, pero las Administraciones apenas invierten en conservar la biodiversidad de la zona", señaló Ventura.

El proyecto SILMAR nació en 2009 para trazar una radiografía del fondo marino mediante una red de 19 estaciones de control. "Esta fotografía continuada permite constatar la afectación negativa que tiene el fondeo de las barcas recreativas, y la aportación extra de arena en las playas sobre la biodiversidad", destacó Segura.

La red de control ilustra que el fondo marino en más situación de riesgo es el de la provincia de Tarragona por el trasiego constante de buques de gran calado, principalmente petroleros con elevado potencial contaminante. La polución procedente de los residuos generados por la industria química también aporta estrés a la costa de la provincia, que concentra cerca del 40% del sector petroquímico en España y en la última década ha sufrido una veintena de vertidos contaminantes. Los juzgados mantienen tres causas abiertas relacionadas con estos 18 vertidos y ha imputado a dos directivos de Repsol por uno de ellos, aunque en ningún caso las pesquisas han terminado en condena. "Se trata de uno de los litorales marinos más perjudicados y desprotegidos de España", apuntó Ventura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de junio de 2011