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Análisis:A FAVOR DE LOS 110

Pérdida de una oportunidad

Cuando Industria sorprendió con la decisión de bajar el límite de velocidad a 110 kilómetros por hora se abrió un interesado y agrio debate sobre algo que realmente no tenía una trascendencia importante sobre la sociedad: las autovías y autopistas son un porcentaje mínimo del total de carreteras y calles de España y solo afectaba a turismos y motocicletas.

Muchos, casi todos, contra la limitación pero sin un solo argumento. Ir a 110 reduce el consumo de combustible, las emisiones contaminantes, mejora el tráfico y los accidentes son de menor entidad (algo menos, pero algo). Ahora el Gobierno ha tenido que enmendarse a sí mismo y dejar a un lado lo positivo de la medida. Retoman fuerzas quienes defienden el argumento de "quiero correr más y, si es posible, sin límites".

Quienes han hecho, empezando por el PP, una batalla política de la velocidad han obrado con gran irresponsabilidad. La velocidad mata, igual que el vino al volante. Veremos cuando aumenten los infractores por velocidad por esta permisividad moral quién es el responsable de la subida de las multas y los fallecidos. Seguramente el Gobierno.

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Francisco Canes Doménech es presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de junio de 2011