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EL RINCÓN

Un fotógrafo editor o un editor fotógrafo

Mario Muchnik prepara un libro de retratos al tiempo que coedita una colección de autores rusos

Una atenta mirada al estudio de Mario Muchnik (Buenos Aires, 1931) en su domicilio madrileño plantea una rápida e inevitable pregunta. "¿Es usted un editor que hace fotos o un fotógrafo que publica libros?". Tras mostrar una amplia y cálida sonrisa, asegura: "Eso es como responder a la cuestión de si soy del River o del Boca. Primero fui del River, luego del Boca y luego he vuelto al River por mi nieta". Las fotografías desperdigadas por las paredes o los estantes que ocupan los libros firmados por muchos de sus autores, editados en diferentes sellos, explican por qué es considerado uno de los nombres fundamentales de la edición en España de las últimas décadas -baste decir que publicó a un escritor poco conocido de origen búlgaro llamado Elias Canetti antes de que ganase el Premio Nobel o que fue el que acercó a Bruce Chatwin a los lectores españoles-. Sus aventuras en el mundo de la edición están recogidas en su último libro, Oficio editor (El Aleph Editores), que tiene su espacio en las estanterías que cubren su despacho junto a otros escritos autobiográficos como Lo peor no son los autores, Autobiografía editorial y Banco de pruebas.

Como dicen en Francia, uno de los muchos países en los que ha vivido, la palabra imposible no existe en su diccionario y Muchnik ha tenido que reinventarse varias veces, como relata en Oficio editor. Ahora, desde su despacho madrileño con vistas a las torres de la plaza de Castilla, coedita una colección de autores rusos. Los nutridos estantes dedicados al tema, la cantidad de diccionarios de todo tipo, los volúmenes de tipografías demuestran un cariño por el oficio, por los libros pensados hasta el último detalle.

Pero Muchnik tiene un segundo oficio, al que lleva dedicándose más años que a la edición (y a la física, porque tiene formación científica): la fotografía. En un armario de su despacho atesora miles de negativos. De las muchas fotos que pueblan su despacho, hay pocas que no ha tomado él. Una de ellas es un retrato firmado de Arthur Miller y Marilyn Monroe, que eran grandes amigos de su padre, el editor Jacobo Muchnik, una presencia invisible que habita en su lugar de trabajo con tanta fuerza como los libros y las imágenes. Mario Muchnik es autor de numerosos libros de fotos -desde Miguel Ángel por dentro hasta uno de retratos en el que está trabajando actualmente- y de exposiciones. Esa mirada diferente sobre el mundo, certera y aguda, es lo que le convierte en un gran fotógrafo. Y también en un gran editor.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de junio de 2011