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Reportaje:

El 'storyboard' de 27 días de campamento en la Puerta del Sol

Enrique Flores refleja en más de 150 dibujos el ambiente de la acampada

Trazos de acuarela apresurados, dibujados de pie, interesados en el instante, despreocupados por la perfección. Más de 150 escenas que reflejan la visión del dibujante Enrique Flores (Madrid, 1967) sobre el campamento del kilómetro cero. Desde la acampada improvisada tras la manifestación del 15 de mayo, hasta su levantamiento 27 días más tarde. Un trabajo que empezó como una "decisión casual" y que se convirtió casi en una obligación: "Tras vivir la primera noche de acampada, el desalojo, la manifestación de apoyo al día siguiente... ya me parecía que no podía faltar".

Los dibujos plasman una imagen y las frases literales que los acompañan son la "banda sonora", dice. "He querido ser un testigo que recoge lo que ve y lo que oye, no me he inventado nada".

Una publicación recogerá 60 de esos dibujos. La selección busca contar la historia y atrapar el ambiente para narrar el proceso a quienes ni han visto, ni han vivido el campamento. Aunque el libro termina con el desmontaje de las tiendas, el dibujante sigue yendo a Sol porque en Madrid "no hay nada tan emocionante como lo que está pasando allí, en la plaza es donde suceden las cosas".

Dibujar sobre todo de noche y no emplear más de media hora en cada dibujo son las premisas del artista. "Más que hacer una obra de arte, busco contar situaciones cotidianas y como son frenéticas, hay que dibujar muy rápido". La Puerta del Sol vivía un momento "mágico" entre las cuatro de la madrugada y el amanecer, "sin turistas ni curiosos", asegura.

Flores viaja sin goma porque no teme al borrón. No tiene teléfono móvil. Se define como un dibujante de calle, de bar, de banco en el parque. Aprecia cambiar de técnica y de registro y destaca que su trabajo es low-tech, "solo necesitas una hoja y un boli".

El ilustrador llega a la entrevista con uno de sus cuadernos donde aparecen los indignados durmiendo, los corrillos de debate o el cordón policial. Mientras contesta a las preguntas dibuja lo que ve, dibuja siempre, dibuja todos los días. "Porque me gusta y me da tranquilidad", argumenta. Estas libretas de papel blanco -tiene más de 300- que siempre lleva consigo son su diario personal, donde pinta sus dibujos, pero también donde anota qué le duele o si se ha enfadado con alguien.

Aunque la Red ha multiplicado la difusión del trabajo de los ilustradores, Flores reconoce que el proceso de búsqueda de encargos es "analógico": ir de editorial en editorial. En su blog (www.4ojos.com/blog) encontrarán sus ilustraciones pero no su currículum. "El trabajo se defiende solo", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de junio de 2011