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El CSN se impone la neutralidad sobre el futuro nuclear

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se ha impuesto la neutralidad como obligación, por lo que no podrá adoptar "una posición, a favor o en contra, con respecto al uso de la tecnología nuclear". Así lo establece por primera vez el plan estratégico del organismo 2011-2016, presentado ayer en la primera rueda de prensa en más de tres meses, pues no ha realizado ninguna -ni ha comparecido en el Congreso- tras el accidente de Fukushima.

La neutralidad no constaba en el actual plan, y aunque se sobreentendía, sus miembros -generalmente pronucleares- opinaban a favor de la tecnología atómica. Lo hacían sin llegar al extremo de la expresidenta María Teresa Estevan, que pedía la construcción de reactores en España. El CSN debe quedar centrado en garantizar la seguridad nuclear.

El Consejo admite: "Garoña tendrá que aprender de la central japonesa"

El Consejo también pide más independencia del Gobierno y explica que propondrá un cambio legal para depender aún más del Parlamento. "La idea es depender más del Parlamento que del Gobierno. Así, podemos ir más lejos y podemos proponer ir más lejos", señaló el vicepresidente del CSN, Luis Gámir, quien puso como ejemplo que en EE UU el organismo regulador tiene más independencia en algunos aspectos (entre los que está la prórroga de las licencias de las nucleares).

Gámir opinó que el CSN debe poder imponer sanciones a las nucleares (ahora las impone Industria a propuesta del CSN). No aclaró si quieren que los informes del consejo sean vinculantes en todo caso para prorrogar la vida de las nucleares.

Gámir defendió la transparencia como otro de los pilares del plan, y justificó que si nadie del CSN ha comparecido en el Congreso para explicar las implicaciones de Fukushima es porque no les han dado fecha.

Añadió que no hay contradicción entre pedir más dependencia del Parlamento e ignorar la proposición no de ley aprobada en la cámara que pedía incluir los ataques terroristas en las pruebas de resistencia de las nucleares. Gámir explicó que el CSN busca un consenso internacional en materia de seguridad física y que por el momento ha aprobado una instrucción sobre las pruebas a las que deben someterse las centrales.

Aunque los responsables del CSN intentaron evitar preguntas sobre Fukushima -"hoy no toca"-, la insistencia de los periodistas en la primera rueda de prensa en meses hizo que la directora de Seguridad Nuclear, Isabel Mellado, admitiera que "Garoña tendrá bastante que aprender" de Fukushima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de junio de 2011