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Educación extiende los libros digitales a todos los institutos de la comunidad

La Junta recomienda a los centros que empleen el soporte electrónico

La Consejería de Educación ha dado un salto importante en la implantación de los libros digitales en el sistema de enseñanza de la comunidad. Durante este curso, 82 centros de Andalucía han experimentado con los soportes digitales. Tras este periodo de prueba, la intención de la Junta es extender a partir del próximo curso el modelo a todos los institutos de la comunidad.

Así se recoge en las instrucciones que ha elaborado la dirección general de Participación e Innovación Educativa de la consejería. "En el primer curso de la ESO se recomienda seleccionar el libro en soporte digital para todo el alumnado, con objeto de continuar con los libros en este soporte para el siguiente curso", se señala en estas instrucciones. Lo que se persigue es "una implantación progresiva por curso de estos libros en soporte digital en toda la etapa educativa".

La consejería empleará 85 millones en el programa de gratuidad

Serán los centros los que decidan si emplean los libros en soporte de papel o digital, al igual que ahora eligen las editoriales de los manuales que emplean los alumnos.

Educación solo impone dos requisitos a los institutos: que el centro tenga la "suficiente conectividad" para asumir la implantación del libro digital "sin necesidad de incorporar nueva infraestructura" y que todo el alumnado del curso seleccionado los utilice. Lo que busca la consejería es que no puedan "coexistir grupos con materiales impresos y grupos con materiales digitales en un mismo curso".

Los manuales digitales que se seleccionen tendrán "una vigencia de cuatro cursos" y se deberán incluir "en la programación didáctica". Educación ofrecerá dos modelos de implantación. En primer lugar, los centros podrán optar por el sistema on-line, con lo que los libros quedarán alojados en los servidores internos para su consulta y uso en los ordenadores del centro, aunque "deberán contener material de apoyo en soporte físico o material descargable en un ordenador personal que facilite al alumnado el desarrollo de actividades sin conexión". El segundo modelo que se propone es el off-line. Los contenidos digitales se distribuyen "en soporte físico, de modo que no es imprescindible la conexión inalámbrica a Internet para acceder a ellos". Además, a los centros también se le ofrecerá la posibilidad de "elaborar sus propios materiales didácticos en soporte impreso, audiovisual o digital". En este caso, la consejería reclama al equipo docente que extreme "las precauciones para respetar los derechos de autoría y edición": "no podrán reproducirse aquellos materiales que estén afectados por copyright sin la expresa autorización del propietario o propietaria de los derechos".

En el programa experimental desarrollado hasta ahora han participado 22 editoriales y se han empleado 227 títulos, según señaló ayer la consejería.

A pesar del impulso que Educación le quiere dar a los manuales digitales, los dos formatos seguirán coexistiendo. De hecho, la Junta sigue adelante con el programa de gratuidad de los libros de texto. El año que viene se emplearán 85 millones de euros para renovar los manuales de primero y segundo de primaria y los de primero y tercero de secundaria. Este año solo se han gastado 40 millones, debido a que se han renovado los de dos cursos.

El derecho a la gratuidad de los libros de texto está recogido en el Estatuto de Autonomía. El programa, que está cofinanciado entre los gobiernos central y autonómico, comenzó a implantarse en 2005 y se extendió a todo el alumnado en el curso 2008-2009. Desde su puesta en marcha se han invertido 340 millones de euros para adquirir los manuales para 3,4 millones de alumnos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de junio de 2011