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Reportaje:La telefonía y la salud

"Es como el café y los polvos de talco"

Los operadores españoles de telefonía recuerdan que la tecnología inalámbrica se usa desde hace décadas

Que nadie dispare las alarmas. Ese el mensaje que quisieron lanzar ayer las operadoras españolas de telefonía en cuanto tuvieron conocimiento del polémico informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la posible relación entre los móviles y el cáncer. En un país como España en el que hay más móviles que población -55 millones de líneas por 47 millones de habitantes-, generar esa alarma podría resultar mortal para las operadoras que no pasan por su mejor momento, con ingresos a la baja y una competencia brutal.

Así que Redtel, la asociación que agrupa a los operadores con red propia (Telefónica, Orange, Vodafone y Ono), no tardó en asegurar que el sector de la telefonía móvil en España cumple "escrupulosamente" con los límites nacionales e internacionales de seguridad y normas que establece la OMS.

Y salió al paso de los dos probables problemas. De un lado, recordó que las antenas (estaciones base) se han situado en una categoría por debajo de los terminales y que sus emisiones responden a los límites más estrictos de la UE y la OMS. "No parece probable que tras décadas de funcionamiento de tecnologías inalámbricas como la radio y la televisión, que utilizan el mismo fundamento científico, los límites recomendados para estas emisiones vayan a cambiar radicalmente", señaló Redtel.

Esta asociación recordó ayer que desde 2002 se realiza en España un control exhaustivo de esas emisiones, midiéndose en todas las antenas, y los resultados nunca han arrojado ninguna anomalía.

En cuanto al peligro que pudiera provenir de los teléfonos que llevan en sus bolsillos los usuarios, Redtel se muestra aún más contundente. Recuerda que la IARC ha analizado y clasificado 900 sustancias o agentes, y que en el último monográfico dedicado a las radiofrecuencias, y que ha levantado el revuelo mediático, ha incluido el uso del teléfono móvil en la categoría 2b, en la que además de constatar que solo existe "una evidencia limitada en humanos y en animales bajo experimentación", se incluyen otros 249 agentes como el café, los pepinillos en vinagre y los polvos de talco.

Redtel recuerda que la propia OMS señaló en mayo pasado que "no se ha demostrado que el uso de los teléfonos móviles perjudique a la salud", y reiteraba que en la última década más de 30 estudios de expertos de todo el mundo, no han encontrado relación causa-efecto. "No obstante, si la OMS cambia de criterio y este se refleja en la legislación española, cumpliremos la nueva normativa", añade.

Redtel reclama un Observatorio dependiente del Ministerio de Sanidad que trabaje sobre este campo y ratifique la seguridad de los niveles de emisión establecidos en la normativa para todo tipo de fuentes de emisión radioeléctrica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 2011