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Reportaje:

Los jueces de Contador

El TAS elige al abogado israelí Efraim Barak, que da clases en España, para presidir la corte que decidirá sobre el ciclista, y diseña un calendario para concluir antes del Tour

Un abogado israelí nacido en Buenos Aires y con fuertes vínculos con España -imparte clases en un máster en Madrid- será la persona decisiva en el juicio que le espera a Alberto Contador. El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) eligió a Efraim Barak, de 53 años, para completar y presidir la terna que decidirá su futuro, lo que ha sido considerado una buena noticia por el entorno del corredor y en la federación española de ciclismo, que comparte con Contador la calidad de parte acusada en el recurso presentado por la Unión Ciclista Internacional (UCI) y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) contra la absolución de la acusación de dopaje por el positivo de clembuterol en el pasado Tour. Los otros dos miembros de la formación son el suizo Quentin Byrne-Sutton (elegido por la UCI) y el alemán Ulrich Haas (por la parte de Contador).

Satisfacción en la federación, que había pensado en Barak como árbitro propio

La AMA intentará demostrar que el clembuterol pudo salir de una transfusión

Barak tiene bufete en Tel Aviv y ha arbitrado múltiples veces casos en el TAS, la mayoría sobre disputas de contratos de futbolistas y alguno de dopaje, como el que acabó con la sanción de dos años por EPO biosimilar a dos biatletas rusas. "No es un árbitro muy proclive a las instituciones y sí muy garantista", señalan distintas fuentes, que destacan su "independencia y equilibrio". De hecho, su nombre fue uno de los barajados por la federación y la defensa de Contador, liderada por el abogado Gorka Villar, hijo del presidente de la federación de fútbol, a la hora de elegir su árbitro.

En el comunicado en el que anunciaba la elección de Barak, el TAS añadía un calendario de actuaciones que permitirá, en teoría, que la vista tenga lugar a primeros de junio, con lo que la decisión definitiva -una sanción de dos años, como reclaman UCI y AMA; un año, como podría decidir la formación, o el rechazo del recurso, como piden federación y Contador- se conocería antes del comienzo del Tour (2 de julio). Antes, del 7 al 29 de mayo, Contador correrá el Giro, en que parte como favorito. La semana pasada exploró los puertos que no conocía.

"Nosotros vemos plausible ese calendario", señalan en la federación, donde ya han recibido el pliego de cargos, los argumentos científicos y jurídicos de AMA y UCI, "pues nuestra defensa está clara. Sin embargo, Contador puede necesitar más tiempo para completar la investigación científica que le permita contrarrestar los argumentos de los recurrentes".

Para decidir si la federación actuó correctamente al absolver a Contador, el TAS tiene derecho a juzgar el caso de nuevo, es decir, a decidir si la vía del solomillo -la ingesta accidental de clembuterol en un trozo de carne contaminada- es la única posible, por lo que admitirá nuevas pruebas. Basada en los informes científicos presentados por el ciclista -sobre todo, en el estudio de su pasaporte biológico efectuado por el italiano Giuseppe Banfi- y en los solicitados por ella, la federación española decidió que, en efecto, solo a través del solomillo pudo llegar el clembuterol al organismo de Contador. La AMA, sin embargo, piensa de manera diferente. Creen en el órgano que fiscaliza la aplicación del Código Mundial Antidopaje que hay más escenarios plausibles para explicar el clembuterol en la orina de Contador. Si el TAS acepta estos argumentos, Contador estaría obligado a demostrar que el clembuterol estaba efectivamente en la carne consumida.

La teoría que han presentado ante el TAS, basada también en los datos de su pasaporte -la cuenta de hemoglobina y reticulocitos- durante el Tour, y que ya adelantó el diario L'Équipe hace un mes, considera que sería posible que el clembuterol estuviera presente en una bolsa de plasma que el corredor recibió el día de descanso del Tour para disimular el alza de los valores hematológicos producidos por la transfusión de una bolsa de sangre el día anterior. El plasma, obtenido al centrifugar la sangre durante la extracción, teóricamente antes del Tour, tendría aún restos de clembuterol consumido unos días antes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de abril de 2011