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Elecciones municipales y autonómicas

Magerit: 44 días de encierro

Gómez visita el centro de discapacitados que quiere clausurar la Comunidad

Los trabajadores y las familias que acuden al centro ocupacional Magerit (situado en el distrito de Carabanchel) recibieron la noticia el pasado 8 de marzo. La Comunidad de Madrid les anunciaba que iba a cerrar local porque las deficiencias del edificio no aseguraban la seguridad de los que acuden a él. El cierre afectaba a dos centros más (el de atención a discapacitados psíquicos de Arganda del Rey y el ocupacional Fray Bernardino Álvarez).

Y ahí empezó la lucha de usuarios y empleados del Magerit. La única solución para impedir la clausura era encerrarse dentro, y así lo hicieron. Ya llevan 44 días y varias protestas para impedir una decisión que consideran injusta, y que pone en peligro las actividades que recibían allí los hijos de muchas familias, casi 150.

El candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Tomás Gómez, se acercó ayer por la mañana al Magerit para mostrar su solidaridad a los encerrados. A las puertas se encontró con decenas de carteles que protestan por el cierre decretado por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales. Dentro, charló con los afectados y compartió un café con ellos. "Pedimos a la presidenta de la Comunidad que resuelva este conflicto", dijo Gómez, que se desmarcó de la lucha electoral en esta ocasión: "Es un tema de dignidad, de humanidad, de ética. Mañana [por hoy] es Jueves Santo. Exijo a Esperanza Aguirre que resuelva este asunto, que permita que estas familias pasen la Semana Santa en casa", aseguró entre tímidos aplausos de los que están allí encerrados.

Los encerrados han propuesto nueve centros vacíos que hay en este momento en la comunidad para que puedan desarrollarse las actividades que se prestaban en el Magerit. "Si hay alternativas, lo único que falta es voluntad", afirmó el líder socialista, que se preguntó por qué el Gobierno regional ha cerrado de pronto tres centros con la excusa de que tienen riesgo de ruina. "Tenemos sospechas de que esto es una privatización más del servicio. ¿Qué se quiere hacer? ¿Levantar edificios? ¿Especular con la vida de la gente?", concluyó el candidato.

Gómez se fue del centro poco antes de las doce de la mañana. Los encerrados se quedaron. Hoy cumplen un día más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 2011