Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Asamblea alumbró solo 17 leyes

La Cámara regional ha vivido uno de los periodos de sesiones más convulsos pese a la reducida actividad legislativa

La Asamblea de Madrid ha echado el cierre esta semana a uno de los periodos más convulsos de su breve historia que no llega a los 30 años. El continuo salto a la actualidad nacional de la Cámara, por asuntos como la comisión para el supuesto espionaje en el seno del Gobierno regional, por los tres diputados imputados en el caso Gürtel, o porque tenía en sus escaños a algunos protagonistas de la negociación para renovar la presidencia de Caja Madrid, contrasta con la escasa actividad legislativa del Parlamento regional.

El hemiciclo solo ha aprobado 17 leyes nuevas en cuatro años -a las que se suman las cuatro normas anuales para fijar los presupuestos regionales, más sus leyes de acompañamiento-. Algunas tan polémicas como la de la Cañada Real Galiana, la de la Autoridad del Profesorado, la que permitirá privatizar el Canal de Isabel II o la que incendió a los agentes forestales por impedirles entrar en fincas privadas a ejercer su labor.

Esa racanería legislativa contrasta con el número de veces que se modifican una y otra vez algunas leyes en la Asamblea (por ejemplo, la Ley del Suelo), a menudo a través de una ley escoba, que puede ser aprobada sin necesidad de un debate pormenorizado de cada punto.

La actividad parlamentaria también ha sumado 19.999 iniciativas (comparecencias, preguntas, interpelaciones, mociones, proposiciones de ley y no de ley o peticiones de información) hasta el pasado lunes, según el cómputo que llevan los grupos. Supone un 20% menos que en la legislatura anterior.

Eso no ha impedido que la vida diaria de la Cámara se viera libre de polémicas. Estos son algunos de los hitos de este periodo de sesiones:

- Nuevos portavoces. Ninguno de los grupos parlamentarios de la Asamblea (PP, PSM e IU) ha finalizado con el mismo portavoz con el que comenzó la legislatura. El PP (67 diputados) cambió a Antonio Beteta, al que Esperanza Aguirre nombró consejero de Economía y Hacienda, por David Pérez; el PSM (42 escaños) a Matilde Fernández -elegida transitoriamente para llenar el vacío dejado por Rafael Simancas, que dimitió por el batacazo electoral- por Maru Menéndez; e IU (11 diputados) sustituyó a Inés Sabanés por Gregorio Gordo cuando este fue nombrado coordinador general.También un portavoz adjunto, Benjamín Martín, del PP, abandonó a mitad de legislatura:

- El Gürtel entra en la Cámara. Ocurrió cuando el juez Antonio Pedreira imputó en el caso Gürtel a Martín, junto a otros dos diputados populares: el exconsejero de Deportes, Alberto López Viejo, y Alfonso Bosch. Esperanza Aguirre les conminó a marcharse del grupo popular, pero ninguno de los tres dejó el acta. Para impedir que formaran grupo mixto, el PP forzó un cambio en el reglamento de la Asamblea e introdujo la figura del diputado no adscrito.

- Comisiones largas y cortas. En marzo de 2009, estalla el caso del espionaje en la Comunidad de Madrid. Pese a que el PP accede a abrir una comisión de investigación, con su mayoría de votos liquida el asunto en cinco días e impide que declaren la mitad de las autoridades solicitadas por PSM e IU. Entre los espiados, figuraba el exvicepresidente regional, Alfredo Prada, y la diputada popular Carmen Rodríguez Flores. Esta versión corta de comisión de investigación contrasta con las largas sesiones de la dedicada a sanidad. Entre noviembre de 2008 y marzo de 2009 se hizo un exhaustivo estudio de las fórmulas de gestión sanitaria, con 73 comparecencias. La conclusión fue bendecir el sistema vigente.

- Quién manda aquí. Aunque la presidenta de la Asamblea se llame Elvira Rodríguez, en el hemiciclo todo el mundo sabe que quien manda es Esperanza Aguirre. Un ejemplo: la Junta de Portavoces prohibió en abril de 2009 tener botellas de agua a los diputados porque un derrame accidental había estropeado el sistema eléctrico de votación. En el siguiente pleno, Aguirre obligó a la Cámara a dar marcha atrás, cuando tuvo sed.

- El control de CajaMadrid. En el verano de 2009, los pasillos de la Asamblea se convierten en el escenario donde el PP auspicia un pacto con los sindicatos y la oposición para llevar al vicepresidente Ignacio González, a la presidencia de la caja de ahorros. Pero la dirección nacional del partido aborta la negociación y sitúa a Rodrigo Rato.

- Oposición interna a Gómez. El hemiciclo es también escenario de la oposición interna en el PSM al secretario general de los socialistas, Tomás Gómez. Una veintena de diputados firma en junio de 2009 una carta en la que reclama un plan estratégico a su líder. Después, el grupo apoyaría a Trinidad Jiménez en las elecciones primarias internas para elegir candidato. Eso les ha costado repetir en las listas.

- La tribuna desierta. Una protesta de trabajadores de Iveco-Pegaso en la tribuna de invitados fue la razón que esgrimió la presidenta de la Asamblea para impedir, en mayo de 2009, el acceso de público a las sesiones plenarias. Ahora solo se puede asistir por invitación de un grupo. Desde entonces, los más asiduos han sido los alcaldes socialistas de siete municipios del sur, que reclamaron a Aguirre que se ocupe de sus ciudades.

- Cumpleaños. La Asamblea cumplió 25 años en 2008 entregando medallas a sus expresidentes y con el amago de entregar una a Aguirre antes de serlo. Tras la polémica, ella renunció. La Cámara sigue cumpliendo años y volverá a abrir sus puertas en junio, tras las elecciones, con 129 diputados. Son nueve más, que corresponden al aumento de casi un millón de habitantes.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de marzo de 2011