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CSIT rechaza el acuerdo con la Comunidad por el cierre de los centros de discapacitados

El sindicato CSIT Unión Profesional se ha negado a adherirse al acuerdo con la Comunidad de Madrid por el cierre de los tres centros de discapacitados la semana pasada. Según este sindicato, el acuerdo con la Consejería de Familia y Asuntos Sociales -que sí han firmado CC OO y UGT- "no garantiza ni la ejecución de las obras de remodelación ni el mantenimiento de la prestación de los servicios tal y como se venía haciendo". La consejera, Engracia Hidalgo, destaca que "en el acuerdo se garantiza el servicio a todos los usuarios" y que están esperando a los informes de los arquitectos que diagnostiquen los fallos estructurales "para corregir las deficiencias físicas de los edificios".

El comunicado de CSIT resalta que la consecuencia más grave del cierre de Magerit, Fray Bernardino y el Centro de Atención a Discapacitados Psíquicos (CADP) de Arganda es "la pérdida de 230 plazas de residentes en total". Es la suma de las 130 plazas que se pierden con el cierre de estos tres centros y las 100 plazas para ancianos del centro de Carabanchel, que ahora han sido ocupadas por los discapacitados desalojados de los centros clausurados. La consejera, sin embargo, admite que se ha instalado a los discapacitados en Carabanchel, pero que al mismo tiempo "se están haciendo muchas residencias: El Berrueco, San Blas, La Ventilla...".

Ayer por la mañana se manifestaron unas 100 personas en la Puerta del Sol contra el "cierre brutal" llevado a cabo por el Gobierno regional. Una portavoz de CSIT reconoció que "sí que hay que hacer reparaciones costosas", pero que no saben si volverán a los centros. "Lo único que pedimos es claridad", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de marzo de 2011