ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

sábado, 12 de marzo de 2011
Necrológica:IN MEMÓRIAM

Gonzalo Artiach, empresario y dirigente patronal vasco

Archivado en:

No es difícil encontrar en Vizcaya personas y personalidades que respondan a la tipología clásica y a las mejores virtudes del empresario vasco. Pero en el caso de Gonzalo Artiach, cuyo fallecimiento ayer ha producido un enorme sentimiento de pesar entre personas de distintos credos y procedencias, su impronta personal y su trayectoria industrial definen con exactitud las grandezas de una clase dirigente estrechamente vinculada con el dinamismo emprendedor de los vascos y con los anhelos de paz y progreso del conjunto de su sociedad. Nacido en Getxo (1942), formado en el colegio Gaztelueta y posteriormente en la ESTE de San Sebastián, es decir, entre el Opus Dei y los jesuitas, Gonzalo Artiach se vinculó muy pronto al mundo económico, a través de las responsabilidades que asumió en la empresa familiar, una fábrica de galletas que con el tiempo se convirtió, por obra de su tío Gerardo y de su padre Gabriel, en una de las principales fabricantes del mundo, con productos universalmente conocidos. A esta tarea consagró una buena parte de sus primeros años como empresario, logrando primero la modernización de la fábrica y de sus procesos; y después el acuerdo con la multinacional Nabisco, que a la postre se convirtió en propietaria plena de la misma. Pero la salida familiar del negocio nunca eliminó ni su relación afectiva con la fábrica y sus muchos empleados -que años después seguían visitándole durante su larga enfermedad-, ni su notable capacidad para emprender nuevas aventuras empresariales.

Fue cofundador de Confebask y del Círculo de Empresarios Vascos

La empresa de electrodomésticos Sagardui -donde se rodeó de un eficaz grupo de profesionales que años después ocuparían puestos clave en la industria vasca y española-, sus iniciativas en el sector del vino y de los componentes del automóvil, su presencia en medios de comunicación y hasta sus pinitos en el negocio de la distribución cinematográfica, son ejemplos de una trayectoria empresarial tan incansable como intensa. En paralelo con todo ello, Gonzalo Artiach contribuyó de forma decidida al asociacionismo empresarial, primero como líder del Centro Industrial de Vizcaya -donde profesionalizó sus estructuras- y después colaborando tanto en la creación de la patronal vizcaína como en la formación de la Confederación Empresarial Vasca (Confebask).

Fue miembro de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y fundador del Círculo de Empresarios Vascos, a cuyas reuniones seguía asistiendo regularmente, a pesar de que en 2003 comenzara a sentir los primeros efectos de una cruel enfermedad degenerativa. De todo ello dio cuenta y razón en un divertido libro de pensamientos titulado Tambor, el mote cariñoso que le puso de niño su familia. Como empresario tenaz y como persona decidida, civilizada, culta, dialogante y con visiones singulares sobre todos los acontecimientos de la vida, Gonzalo Artiach supo vivir con elegancia, bondad e inteligencia los buenos y malos momentos por los que transitó la sociedad vasca.

Amenazado permanentemente por la irracional violencia de ETA, siempre supo aceptar el papel que le tocaba jugar como líder empresarial, rechazando cualquier intento de chantaje o coacción, al mismo tiempo que renovaba su compromiso con los empresarios y la sociedad vasca. Incluso, impedido físicamente por su enfermedad, no renunció a continuar con su tarea o con sus sabios consejos a políticos y hombres de empresa, los cuales se vestían unas veces de fina ironía y otras de metáforas, de proverbios o de divertidas citas cinematográficas, como la que le dedicó hace menos de tres meses en persona al vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, al que le dijo que le recordaba a Gary Cooper en la película Solo ante el peligro.

Pero donde Gonzalo Artiach dictó su última y magistral lección fue en el escenario cotidiano de convivencia con una terrible enfermedad. En esa difícil aventura, su coraje, su bonhomía y su entrega a los demás servirán de lección imborrable y de guía permanente a las próximas generaciones de empresarios vascos.

José Domingo Ampuero es presidente del Círculo de Empresarios Vascos.

Gonzalo Artiach. / GARCÍA FRANCÉS

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana