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Acuerdo fallido sobre el traslado de los dependientes

Una plataforma de familiares de los centros de discapacitados Magerit y Fray Bernardino -dos de los tres que cerró la Comunidad sin previo aviso el pasado martes y cuyos usuarios fueron trasladados a la residencia de ancianos Carabanchel- se resiste a firmar un acuerdo con la Consejería de Asuntos Sociales, y proseguirá su encierro y sus protestas en los próximos días.

La Comunidad anunció ayer a media tarde que había alcanzado un pacto con los familiares y trabajadores de los centros afectados. Una comisión técnica se ha reunido con ellos y en la reunión, los representantes de las familias "han entendido y aceptado que el traslado se haya debido a motivos técnicos de urgencia, así como la celeridad con que se ha producido, dadas las circunstancias de seguridad para los usuarios y trabajadores", según la nota.

Ambas partes han alcanzado un acuerdo por escrito, en el que los representantes de la Administración y de las familias han convenido "crear una comisión mixta de trabajo para seguir el proceso de adaptación de los usuarios trasladados".

Pero la realidad es que buena parte de los familiares, cerca de un centenar, creaban ayer un calendario de protestas que incluye una concentración frente a la sede del Gobierno regional el lunes.

Los trabajadores, por su parte, han elaborado un informe donde denuncian lo inadecuado de la residencia de ancianos para albergar a los discapacitados. Entre las numerosas deficiencias que se señalan, incluidas cucarachas y humedades, se encuentran varias referentes a la seguridad: "Las rejas de los ascensores, los huecos de escalera y las ventanas son peligrosísimos para esta clase de usuario", recalcan. "Los desagües están obstruidos y hay algún pilar de carga agrietado", son otros de los defectos que señala el informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 2011