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Ola de cambio en el mundo islámico | Repercusiones en la región

La oposición de Argelia supedita la revolución al respaldo de los jóvenes

El ministro de Exteriores dice que las protestas tienen apoyo minoritario

"Si los jóvenes de los barrios populares se suman a nosotros, entonces habremos ganado". Ali Yahia Abdenur, de 90 años, presidente honorífico de la Liga Argelina de Derechos Humanos, cree que el éxito de la "incipiente revolución" en Argelia depende de la capacidad de la oposición para movilizar a los jóvenes que otras veces se han echado a la calle espontáneamente.

Abdenur es un destacado dirigente de la Coordinadora -fundada el 21 de enero y que agrupa a un partido, sindicatos independientes y asociaciones de la sociedad civil- que el sábado convocó una primera manifestación que no logró salir de la plaza del 1 de Mayo, en Argel, a causa del cerco de unos 30.000 policías. A la cita solo acudieron unas 2.000 personas, entre las que había jóvenes, pero de extracción social media.

Estos días la navegación por Internet se ha hecho muy difícil

El ministro de Asuntos Exteriores, Murad Medelci, fue ayer el primer miembro del Gobierno en evaluar la manifestación que el Gobierno Civil prohibió. La escasa participación ha demostrado "que son movimientos minoritarios", afirmó en la emisora francesa Europe 1. "Supongo que de marcha en marcha no logrará superarse", añadió. "Argelia no es Túnez ni Egipto".

La oposición quiere demostrar lo contrario, que "la aceleración de la historia también se va a producir aquí", asegura Abdenur. De ahí que el domingo por la noche la Coordinadora aprobase un calendario con movilizaciones previstas cada sábado en la capital y, paralelamente, trate de activar "primero a cinco grandes capitales provinciales, después a 10, etcétera". "Será difícil porque allí las autoridades ejercen un mayor control que en Argel", sostiene. "Cuando las cosas estén maduras, como tarde en mayo, convocaremos una huelga general".

El éxito de la protesta no dependerá tanto de la participación de las provincias "como de lo que hagan los jóvenes de los barrios populares de Argel", señala Abdenur, al que la prensa independiente llama ya el "patriarca de la revolución argelina". "Si se unen a nosotros, la partida está ganada". "Es posible que la policía acabe disparando, pero el Ejército ya no reprimirá", vaticina.

La Administración de Barack Obama intervino, por primera vez, el domingo en los asuntos argelinos. El Departamento de Estado pidió "contención" a las fuerzas de seguridad, al tiempo que recordó que "el derecho de reunión y de expresión" se aplica a los argelinos en la calle y en Internet, por el que es difícil navegar estos días. Francia y Alemania hicieron ayer pronunciamientos similares.

La Coordinadora no reagrupa a toda la oposición, pero Abdenur recalca que muchos simpatizantes socialistas se han incorporado y que si los islamistas moderados no participan "es porque se les ha pedido que no aparezcan, por ahora, para no asustar a los occidentales y no dar pretextos a una mayor represión". Ali Belhadj, uno de los dos líderes históricos del disuelto Frente Islámico de Salvación, sí acudió el sábado a la concentración, pero precisó que lo hacía "como ciudadano argelino".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2011