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Entrevista:BERNARDINO LEÓN | Secretario general de la Presidencia del Gobierno

"Yo me caí en la marmita de lexatín"

Pregunta. Según Wikileaks, es "el chico de oro del Gobierno". ¿Qué se nota?

Respuesta. Yo no me veo mucho en el papel de Golden Kid. Tampoco en el de Billy The Kid. Una cosa intermedia. Ni tan bueno ni tan malo.

P. "Listo", "creativo", "admirable", "perspicaz", "convincente". ¿No será su madre la fuente de la Embajada de EE UU?

R. Délo por seguro. Es la única que podría desvariar hasta ese extremo.

P. Que los americanos le quieran tanto, ¿es bueno o malo?

R. Yo fomento al máximo las mejores relaciones con los americanos, con los chinos, con los rusos. En un ranking de quién habla mejor de mí en el mundo, creo que serían los africanos. Con el embajador Aguirre tuve buenas agarradas. Pero las amistades surgen de momentos buenos y malos.

P. Su misión es "coordinar y organizar la actividad del jefe del Ejecutivo". ¿O sea que mucho de lo que vemos es culpa suya?

R. Bueno, algunas cosas. Me costaría decir cuál es la peor, pero se me podrían ocurrir unas cuantas.

P. ¿Zapatero le consulta algo, o como a casi todos?

R. Zapatero consulta y escucha bastante más de lo que sugiere su pregunta. De verdad.

P. ¿Qué es lo más exótico que le ha pedido el presidente?

R. Nada exótico, créame. Más que pedir grandes sacrificios es de hacerlos él. Es muy trabajador.

P. ¿Le tiene abducido?

R. No. Yo soy un gran desmitificador de propios y extraños.

P. ¿Autodefinirse como el sherpa de Zapatero le obliga a llevarle la mochila?

R. Pues no tendría inconveniente, pero creo que no ha surgido. Esto del sherpa es una cosa divertida, pero solo funciona en el G-20. Viene del G-8. Los sherpas son los que guían a los presidentes para evitar que vayan solos a la catástrofe.

P. ¿Rubalcaba es la gran esperanza del hombre blanco (blanco con minúscula)?

R. Creo que todavía eso tiene que esperar. El presidente tiene que tomar su decisión. Si no siguiera, un partido como el nuestro tiene mucha gente muy buena. Rubalcaba es excelente. Pero el presidente está muy en forma.

P. Se hizo diplomático por 55 días en Pekín. Si ve Ben-Hur, acaba de corredor de cuadrigas.

R. No habría llegado nunca. Yo era un niño cuando vi esa película, y dije que quería ser diplomático. Luego crecí y pensé que ser diplomático era una chorrada, pero terminé ahí. Combinaba dos cosas que me gustaban mucho: viajar y el Derecho Internacional.

P. Destinado en Liberia y Argelia, estuvo en la selva con la guerrilla. ¿Se creía Indiana Jones?

R. No, lo del látigo, no. Si tuviera que quedarme con uno de los personajes, sería con su padre, Sean Connery, que iba siempre con sus libros.

P. Hablando de Connery, quizá le iría más bien James Bond, porque cuentan que nada le despeina.

R. Un amigo decía que yo era como Obélix, que de pequeño me caí en la marmita de lexatín. Y, definitivamente, yo me caí en la marmita de lexatín, porque suelo ser tranquilo para reaccionar incluso en momentos muy complicados. Lo más cachondo es que, cuando conocí al presidente, descubrí que algún amigo suyo había dicho lo mismo de él.

P. Fue personaje en dos novelas. Ahora, ¿se vería más como Lara Croft, Bob Esponja, El Zorro?

R. Como Bob Esponja, que es el favorito de mi hijo Pepillo. En casa soy el antihéroe. Y estoy convencido de que, si fuera Bob Esponja, mi hijo Pepillo, que tiene nueve años, me admiraría muchísimo más, si es que me admira algo.

P. Nadal hará la próxima campaña de Armani. ¿Usted se imagina retratado en ropa interior?

R. No. Yo, como decía Woody Allen, no creo en el más allá, pero por si acaso me cambié de ropa interior. No me veo haciendo esa campaña de Armani, salvo que le dé por cambiar el tipo de modelo.P. ¿Ser de Málaga le ayuda a salir por peteneras?

R. Totalmente. Más que por peteneras, por malagueñas. Pero las peteneras, el flamenco, me encantan.

P. ¿De swing cómo anda, de 0 a 10?

R. Bien, no me quejo. Tiendo a que, si lo que me viene a la cabeza es un 7, digo un 6 o un 5. El swing me encanta. El jazz me fascina.

P. Si tuviera que darle una serenata a Zapatero con la guitarra, ¿qué le cantaría?

R. Leí en una de sus entrevistas que hablaba usted de Triste y sola se queda Fonseca...

P. ¿No le traiciona el subconsciente?

R. Pero esa no, esa no. Solo me llamó la atención. A lo mejor le cantaría The boxer, la parte en que decía "pega duro y no se va"; Tots al camp; o un título que se adapta bastante a lo que estamos pasando: 19 días y 500 noches.

P. ¿Con todas las consecuencias de la canción?

R. No. Con todas, no. Pero es que estas noches de consejos europeos, el euro al borde del abismo... A mí ya se me hace como si hubiesen sido 50.

Perfil

Tiene 46 años y tres hijos y, aunque hace tiempo que no pilota una avioneta ni coge la guitarra, tocaba en una banda de jazz. Melómano, le gusta ir a la montaña con sus amigos de Málaga, juega al tenis y corre todo lo que puede. Ninguna broma: en mayo se hará en Ronda la carrera anual de 101 kilómetros. No perdona ir a casa por la noche a acostar a sus hijos. Asegura que prepara "muy bien" el colacao y la mousse de chocolate.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de febrero de 2011

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