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El censo deja de ir casa por casa para ahorrar más de 300 millones

El INE preguntará solo al 10% de la población para elaborar el mayor recuento demográfico - Estadística: "Empezar de cero es una pérdida de tiempo y dinero"

El censo deja de hacerse casa por casa y adquiere visos de gran encuesta. El recuento más exhaustivo de la población y sus condiciones sociales y demográficas, que se realiza cada diez años, estrenará este otoño un nuevo método, mucho más barato pero que rompe con su criterio histórico de universalidad y exhaustividad. Solo el 10% de los ciudadanos deberá rellenar esos cuestionarios que sirven para conocer desde la estructura de hogares hasta la proporción de habitantes universitarios. Los datos finales de población se determinarán a partir de los resultados de esa macroencuesta y los del padrón, que lleva al día la cifra de habitantes de cada municipio.

"¿Ponerse otra vez a contar a todo el mundo? Empezar de cero es una pérdida de tiempo y de dinero descomunal", defiende el responsable del censo que comenzará el próximo septiembre. Es Antonio Argüeso, subdirector general de Estadísticas Sociodemográficas del Instituto Nacional de Estadística (INE).

"En rigor, ya no será un censo, porque no será exhaustivo", dice una demógrafa

Los agentes censales del INE sí visitarán todos los edificios de España

En el organismo admiten que las dificultades económicas han sido determinantes a la hora de cambiar el modelo vigente hasta ahora -entrega y recogida de cuestionarios casa por casa en los más de 8.000 municipios de España-.

La rebaja de la factura será notable. El censo de 2011 costará "una cuarta parte", dice Argüeso. Entre 80 y 90 millones de euros, repartidos entre ese año y el próximo. Si se realizara por el sistema tradicional de ediciones anteriores su coste "sería de casi 400 millones", añade.

El gran ahorro está en el personal. En lugar de contratar a "más de 40.000 personas" (como se hizo en el censo de 2001), solo harán falta "5.000". El coste laboral de cada uno de esos empleados -cuya rotación fue muy alta en 2001, lo que añadió problemas de gestión- ronda los 2.200 euros al mes, detalla este responsable. La recogida de datos, que comenzará el próximo septiembre, durará un semestre. Este recorte en la contratación de agentes censales ha levantado críticas entre los sindicatos.

"Con preguntas al 10% de la población se alcanza el mismo nivel de detalle y cuesta un 25%", puntualiza el subdirector general de Estadísticas Sociodemográficas. Defiende que la fiabilidad del nuevo censo será la misma que la de los realizados con cuestionarios casa por casa. "El mayor censo posible deja gente sin visitar", apunta. También defiende que las encuestas específicas actuales aportan información más depurada sobre aspectos concretos de lo que puede aportar el censo. En su opinión, para conocer las características de la población ya no es preciso un trabajo tan exhaustivo como el censo, una herramienta estadística que se estrenó en España a mediados del siglo XIX.

El cambio de sistema, del que se ha informado a destacados demógrafos, ha suscitado debate dentro del propio INE. "En rigor, ya no es un censo, porque deja de ser exhaustivo", apunta una de las expertas consultadas por el organismo, Margarita Delgado. "Es un cambio que va en la línea de lo que se hace ya en otros países, pero habrá que esperar a ver los resultados. Hay que ser cautelosos, pero sin inquietarse demasiado", añade.

Más allá de los apuros presupuestarios, Argüeso asegura que hay más motivos fundados para el cambio. El primero es aprovechar los registros existentes. El principal, el padrón. Esa será la principal herramienta para determinar ese 10% de población, repartida entre las 35.000 secciones censales existentes, a la que se destinarán los cuestionarios. Los ciudadanos seleccionados podrán responder por Internet (lo primero que recibirán será una carta para pedirles que cumplimenten las preguntas en Red y solo si no lo hacen tendrán la visita del representante del INE con el sobre).

En cambio, los agentes censales visitarán todos los inmuebles para completar el segundo apellido del censo, que lo es también, de vivienda (contabiliza los pisos vacíos, entre otras cosas). Tomarán nota, por ejemplo, de cuántas viviendas tiene cada edificio. Está previsto que el censo de vivienda comience en septiembre, antes que el de población.

Con este nuevo sistema de censo, España se suma a la decena de países que han optado por construirlo sin visitar todos los domicilios, según Argüeso. El sistema elegido (10% de población encuestada y datos de padrón) ya se emplea en Alemania y Suiza. Frente a esta tendencia, en otros países, como Argentina, se mantiene la obligación de que toda la ciudadanía se quede en casa el día del censo.

La gran foto fija

- El censo de población es la gran foto fija de las características sociales y demográficas de España. También incluye información detallada sobre la vivienda (incluidos los pisos vacíos).

- El primer censo de población en sentido moderno se realizó en 1857. A partir de 1877 comenzó a hacerse con regularidad cada diez años. Desde 1900 se eligieron los años acabados en cero, una tónica que se rompió en 1981.

- El censo de 2011 será el primero que se realice sin que los agentes visiten todos los domicilios para entregar y recoger un sobre con cuestiones que incluyen desde el número de moradores hasta cuestiones de movilidad.

- La cifra oficial de población se fija con el padrón, no con el censo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de febrero de 2011

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