CiU y ERC se enfrentan por la paralización de las veguerías

El Gobierno de Artur Mas paralizará la Ley de Veguerías que aprobó el tripartito. Convergència i Unió (CiU), que votó en contra de la modificación territorial, ya dejó entrever sus intenciones en campaña. La vicepresidenta Joana Ortega, encargada de impulsar la ley, confirmó ayer que congelará la norma. En una entrevista a La Vanguardia, Ortega aseguró que las veguerías no están en la agenda del Ejecutivo catalán porque "no tiene sentido aumentar los niveles de administración en lugar de reducirlos". La vicepresidenta indica que para impulsar las veguerías es necesario eliminar las diputaciones, algo que requiere de un cambio en la ley estatal. "Pedirle al Gobierno que reforme los límites de las provincias no es una prioridad", concluyó.

La decisión del Gobierno encolerizó a Esquerra (ERC), el partido que impulsó en el Ejecutivo las veguerías y las convirtió en bandera de su gestión en el tripartito. El secretario general de ERC, Joan Ridao, aseguró que las veguerías no suponen más coste y que la argumentación de Ortega es una "excusa de mal pagador" para evitar enfrentarse con el Gobierno central. El secretario general de Iniciativa (ICV), Joan Herrera, aseguró que Ortega pone la austeridad como "excusa" para frenar las veguerías. Herrera cree que su implantación no supone un mayor gasto, sino "una manera diferente de organizar las cosas".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de enero de 2011