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Reportaje:

Nacido en el Liceo

Josep Bros vuelve al coliseo lírico barcelonés con Edita Gruberova para cantar 'Anna Bolena', la ópera con la que debutó en el teatro hace 18 años

En el teatro del Liceo, hace más de un siglo, una mujer de Cádiz dio a luz a un niño en un pasillo del segundo piso. En homenaje a tan inesperado paritorio, los padres del bebé le pusieron de nombre Eliseo. No constan otros partos, pero sí más nacimientos de hijos artísticos del coliseo lírico. El tenor barcelonés Josep Bros es uno de ellos. Su debut es arquetípico de la mejor tradición operística: joven cantante que en el último momento sustituye al indispuesto titular y triunfa. Tenía 26 años y llevaba poco más de un año como cantante profesional cuando, contratado como cover, el Liceo lo llamó la mañana del 9 de noviembre de 1992 para sustituir esa misma noche al tenor mexicano Fernando de la Mora y cantar, junto a Edita Gruberova, Anna Bolena con el teatro lleno de críticos y directores de coliseos líricos europeos que acudían a Barcelona a oír a la soprano eslovaca en su debut en la ópera de Donizetti. Aunque asegura que hasta el día siguiente no fue realmente consciente de lo que pasó aquella noche, que recuerda al detalle, lo cierto es que aquel debut le abrió las puertas de muchos teatros.

Actualmente, Josep Bros está considerado como uno de los mejores tenores belcantistas románticos del mundo. En su repleta agenda, con contratos en los mejores coliseos líricos del mundo, hay anualmente una cita con el teatro que le vio nacer, donde dice sentirse "apoyado, entendido y querido" por un público que ha seguido su evolución y crecimiento. "En una sociedad que no duda en cambiar las cosas por otras nuevas, que me entiendan y me mimen se agradece", reconoce. A partir de hoy debía revivir en el Liceo aquella noche de hace 18 años cantando de nuevo Anna Bolena junto a Gruberova, la soprano con quien más veces ha compartido escenarios y a quien considera su madrina y mentora. Sin embargo, una indisposición le ha apartado ahora a él del estreno para dar la oportunidad al tenor granadino José Manuel Zapata. A Bros le quedan otras seis funciones de las 10 previstas por el Liceo de esta nueva producción.

"Aquel 9 de noviembre Gruberova quedó muy impresionada de lo bien que empastaban nuestras voces", recuerda el tenor. Afirma que verla "como respira, suda y se expresa sobre un escenario" ha sido una constante clase magistral para él. "Para tener una larga carrera no hay más secreto que el estudio, el trabajo, la disciplina y el sentido común", sentencia. Sus armas: "Adaptar cada ópera a mis facultades vocales. No creo que nunca llegue a ser un tenor dramático, pero ya he pasado de ligero a tenor lírico siguiendo las necesidades de mi voz: pureza de emisión, sentido del legato y fraseo; es decir, disciplina vocal".

"Soy plenamente consciente de que no puedo ser perfecto cada día, pero no he perdido las ganas de superarme en cada representación, de sentir esa satisfacción que da haber cantado bien y recibir el aplauso del público, que es lo que le queda al artista".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 2011