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La oposición critica la acumulación de poder en manos de Mas

El presidente se justifica asegurando que es necesario "un liderazgo fuerte"

El poder que acumula Artur Mas como presidente de la Generalitat preocupa mucho a la oposición. Consciente de ello, Mas acudió ayer al Parlament a explicar cómo ha organizado el Gobierno y al inicio de su discurso se intentó explicar acerca de sus funciones como presidente. La situación actual de Cataluña, analizó Mas, "requiere que haya un liderazgo con la mayor fuerza posible". La oposición no aceptó esta proclama, tal como resumió Joaquim Nadal, presidente del grupo del Partit dels Socialistes: "La autoridad del presidente emana de su propia condición".

La oposición puso su atención en tres atribuciones de Mas: el control del Centro de Estudios de Opinión (CEO), los medios públicos y la asignación de la licitación de las obras. El CEO pertenece, por ley, al Departamento de Economía. El control de los sondeos ya le provocó un serio problema a Mas cuando era conseller en cap. Su máximo colaborador, David Madí, se vio forzado a dimitir como director de Comunicación de Jordi Pujol por manipular sondeos a favor de Mas. Con la vuelta de CiU al poder, la tutela sobre los sondeos oficiales vuelve a Presidencia. "Esto vulnera la ley que usted mismo votó", recordó Joan Herrera, de Iniciativa.

El jefe del Ejecutivo se responsabiliza del trabajo de Duran en las comisiones mixtas

El presidente también tendrá a su cargo los medios de comunicación públicos, un ámbito en el que Pujol ya ejerció una férrea influencia. Alicia Sánchez-Camacho, líder del Partido Popular, dio por hecho que "hay una intencionalidad clara de controlar los medios". La asignación a Presidencia que más recelos despertó fue el control de la licitación de las obras públicas, que será responsabilidad del hasta ahora gerente de CDC, Germà Gordó, estrecho colaborador de Mas y nuevo secretario del Ejecutivo. Nadal sospechó de la relación: "Queremos creer en la bondad de las intenciones, pero en la política queda poco margen para la ingenuidad. Le toca a usted dar garantías".

Frente a la acumulación de poder en Presidencia, los grupos destacaron el flojo papel que a su juicio se le asigna de la vicepresidenta, Joana Ortega. En especial, por el nombramiento del líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, como representante catalán en las cuatro comisiones de negociación con el Estado, una decisión muy criticada desde que se anunció. Mas defendió a Duran, pero no explicó cómo quedarán las relaciones institucionales, asignadas a Ortega.

"Usted ha sustraído competencias que tocan a la vicepresidencia para crear un Gobierno compartido de Unió aquí y en Madrid. Confunde partido, país y Gobierno", le espetó Nadal. "Duran es un conseller en cap en la sombra. A quien no forma parte de un Gobierno no se le puede controlar desde la cámara", se quejó Albert Rivera, de Ciutadans. Mas elogió a Duran por ser "el político mejor valorado" y se puso a sí mismo como responsable de sus acciones ante el Parlament.

Los miembros de su Gobierno, que por primera vez acudían al pleno como consejeros, tuvieron que hacer frente a sus primeras críticas. La mayoría de los partidos coincidieron en negar que sea "el Gobierno de los mejores" como repitió Mas durante la campaña electoral. "Es subjetivo", se excusó el presidente. "Vigile que no le pase como a Florentino Pérez y sus galácticos, que al final, nada de nada", bromeó Joan Puigcercós, de ERC. Puigcercós pidió "el Gobierno de todos", y Herrera, el Ejecutivo "de los más justos".

Las formaciones independentistas la emprendieron con la consejera de Justicia, Pilar Fernández, por haber recurrido las consultas soberanistas cuando era abogada del Estado. Puigcercós afeó a Fernández haber "comparado la cesión de locales para la consulta con el enaltecimiento de presos de ETA". Desde Solidaritat Catalana per la Independència, Joan Laporta la acusó de "menospreciar a 600.000 catalanes".

Herrera, quejoso con la eliminación del Departamento de Medio Ambiente y con la tendencia hacia el sector privado del Ejecutivo, cargó contra el titular de Sanidad, Boi Ruiz, por "fomentar la inscripción en mutuas privadas". Mas amonestó al ecosocialista por insinuar que el Gobierno "ha venido a hacer negocio" de la Administración. No fue la única respuesta contundente del presidente, sosegado en el inicio pero más punzante en las réplicas. Nadal y Puigcercós aseveraron que Mas incumple el recorte de altos cargos que prometió. El presidente dice que ha reducido un 23% y ERC y el PSC sostuvieron que solo es el 14% "Esto es de primaria. Sumar y restar", ironizó Mas. Nadal le respondió: "No hagan trampas".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 2011