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CARTAS AL DIRECTOR

Por una reforma estructural del sistema político

Sant Feliu de Llobregat, Barcelona

La renovación tardía del Tribunal Constitucional vuelve a poner sobre la mesa los temas de la politización de la justicia y el grado de independencia del Poder Judicial respecto a los otros poderes del Estado.

El problema es que la justicia es partidista. Y es que el ente sobre el que se fundamenta todo el sistema político en España es el partido. Casi, constituye una idea absoluta y uniforme. El partido fue, en su momento, un modo de representar a la pluralidad social. Sin embargo, la idea ha terminado derivando en un servilismo a unas siglas a menudo irracional, muy similar al que se produce en el ámbito deportivo. Solo con una reforma estructural se puede lograr romper la verticalidad del sistema. Porque, efectivamente, en España la política, aunque dual -PP o PSOE- es vertical. Los tres poderes del Estado se unifican en dos pilares: los dos grandes partidos. Así, decir que un juez es conservador o progresista, no deja de ser un eufemismo que los medios utilizan para decir que ha estado asignado -y por lo tanto en algún modo vinculado- a uno u otro partido.

No es tarea fácil. Pero el ciudadano debe asumir que ha llegado el momento de tomar la palabra. Exigir nuestros derechos y ejercer nuestros deberes. La ciudadanía es un derecho y también un deber. No lo olvidemos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de enero de 2011