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La Guardia Civil busca a María Piedad García en 40 pozos

Los agentes reconstruyen el recorrido del sospechoso durante cinco horas

La Guardia Civil ha centrado la búsqueda de María Piedad García Revuelta, de 32 años, en unos 40 pozos situados en la zona de Villanueva de la Cañada y de Boadilla del Monte, el municipio en el que residía la mujer desaparecida desde el pasado 12 de diciembre.

Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) han elaborado un detallado informe de lugares a los que podría haberla arrojado el sospechoso, su ex novio, Javier Sánchez-Toledo, de 38 años.Los guardias del Seprona han trabajado de manera conjunta con la Confederación Hidrográfica del Tajo para ver en qué puntos pudo supuestamente deshacerse Sánchez-Toledo del cuerpo de la María Piedad García. El sospechoso, de 38 años, fue hallado muerto el 14 de diciembre (dos días después de la desaparición de la mujer) en un monte de El Escorial donde se suicidó ahorcándose en un poste de electricidad. Serán los especialistas de subsuelo y los buzos del instituto armado los encargados de comprobar si la mujer fue a parar a alguno de los 40 pozos de grandes dimensiones incluidos en este informe.

En principio, se han descartado los pozos que tienen una apertura pequeña por la que no entraría un cuerpo. Lo mismo han hecho con aquellos que están muy alejados de caminos vecinales o de las carreteras o los que están en zonas privadas protegidas con vallas. "En la búsqueda hay que tener en cuenta que la mujer pesaba entre 70 u 80 kilos y que es muy difícil transportar un cuerpo con ese peso", explica el responsable de la investigación, el comandante Juan Manuel Salgado Fernández.

Los agentes se han centrado en las cinco horas que van desde que María Piedad García y Javier Sánchez-Toledo salieron del karaoke donde celebraban con sus compañeros de trabajo las Navidades, hasta que él regresó a su domicilio tras haberse ofrecido a acompañar a su casa a la mujer, madre de dos hijos, uno de ellos un bebé de ocho meses fruto de su relación con el sospechoso. En esas cinco horas, los repetidores de telefonía móvil han fijado que Sánchez-Toledo estuvo dando vueltas entre Villanueva del Pardillo, Alcorcón (junto a la ciudad bancaria del Santander) y las proximidades de Quijorna, además de Boadilla.

Agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) estuvieron buscando ayer, cuando se cumplía un mes de la desaparición de María Piedad, en cuatro pozos situados en la zona de las Memorias, junto al camino del Fresno, en Villanueva de la Cañada. Cuatro agentes buscaron con la ayuda de cámaras en su interior. Sin éxito. Tenían agua y todo tipo de basura, como colchones viejos, palés o cajas de cervezas.

La Guardia Civil ha registrado hasta el momento una veintena de pozos por este sistema y no descarta ampliar el radio de acción a Quijorna, Brunete y Villaviciosa de Odón si, tras revisar los pozos recogidos en el informe del Seprona, no se localiza a la mujer. "Tenemos indicios que fueron esas las zonas en las que pudo moverse Javier en esas cinco horas, antes de que amaneciera", añadió el comandante Salgado, responsable de la investigación. Esos indicios incluyen algunas grabaciones de cámaras de seguridad en las que se ve el vehículo de Sánchez-Toledo circulando por el polígono Ventorro del Cano, en Alcorcón.

Los guardias del Seprona y de Seguridad Ciudadana también han rastreado los caminos rurales y las zonas próximas a las carreteras (hasta 100 metros) de una extensísima zona que va de Quijorna a Alcorcón y las urbanizaciones de La Raya del Palancar, Villaviciosa y Brunete. Eso incluye zona urbana, bosques, arroyos y urbanizaciones, en las que hay una orografía muy irregular. "El tiempo también ha jugado en contra nuestra, porque la lluvia ha borrado los posibles rastros y nos ha impedido salir más días a buscar", añadió Salgado. Además, los agentes han comprobado el curso del río Guadarrama entre los puentes de las carreteras M-513 y M-501, por si el sospechoso arrojó a la mujer desde alguno de ellos. También se ha revisado una depuradora de aguas residuales. Los investigadores no descartan buscar de nuevo en el Guadarrama, incluso en un tramo mayor, si no es localizada la mujer en las próximas fechas.

Fuentes de la investigación confirmaron que no se han hallado restos de ADN ni de sangre de María Piedad García, lo que descarta, en principio, que se produjera algún episodio violento dentro del vehículo. Tampoco se han localizado los tres teléfonos móviles que supuestamente llevaba Sánchez-Toledo: el suyo particular, el profesional y el que pertenecía a la mujer desaparecida.

Por otro lado, fuentes del supermercado en el que trabajaban la mujer y su ex compañero aclararon ayer que no han prohibido en ningún momento a los empleados de este centro que hablaran con los medios de comunicación. Tan solo "se les ha aconsejado" que guarden cierta discreción y prudencia ante la gravedad del caso, según estas fuentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de enero de 2011